Heredaremos todas las cosas

 

«El que salga vencedor heredará todas las cosas, yyo seré suDios y él será mi hijo. Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los homicidas, los que incurren en inmoralidad sexual, los hechiceros, los idólatrasy todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde confuego y azufre, que es la muerte segunda». Apocalipsis 21: 7-8, RVC

PODREMOS GOZARNOS EN EL SEÑOR si guardamos sus mandamientos. Si «nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde esperamos al Salvador, el Señor Jesucristo» (Efe. 3: 20), y si aspiramos a una «herencia en el reino de Cristo y de Dios» (Efe. 5: 5) en propiedad eterna, tendremos esa «fe que obra por el amor» (Gál. 5: 6), «habiendo purificado la vida .l en obediencia a la verdad para un amor fratemal no fingido» (1 Ped. 1: 22, RVA15). […]Somos miembros de la familia celestial, hijos del Rey del cielo, «herederos de Dios y coherederos con Cristo» (Rom. 8: 17), así que cuando Jesús venga poseeremos imperecedera «la corona de vida que Dios ha prometido a los que lo aman» (Sant. 1: 12).— The Youth’s Instructor, 25 de agosto de 1898.Los privilegios concedidos al hijo de Dios son ilimitados: vincularse con Jesucristo, quien, en todo el universo y de los mundos no caídos, es adorado por cada corazón, y sus alabanzas entonadas por cada lengua; ser hijo de Dios, llevar su nombre, llegar a ser un miembro de la familia real; alistarse bajo el estandarte

del Príncipe Emanuel, el Rey de reyes y Señor de señores.— The Youth’s Instructor, 20 de octubre de 1886.El Hijo de Dios era el heredero de todas las cosas, y a él se le prometieron el dominio y la gloria de los reinos de este mundo. […] Así como Cristo estuvo en el mundo, han de estarlo sus seguidores. Son los hijos de Dios, y «coherederos con Cristo»; y el reino y el señorío les pertenece.— Testimonios para la iglesia, t. 1, pp. 258-259.Si usted se separa del mundo y sus afectos, y se mantiene libre de su contaminación, «habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia (2 Ped. 1: 4, RV60), Dios será su Padre, lo adoptará en el seno de su familia, y usted será su heredero. En lugar del mundo le dará, a cambio de una vida de obediencia, el reino que se encuentra debajo de todos los cielos.—Testimonios para la iglesia, t. 2, p. 41.

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Devocional Vespertino Para 2017.
“Hijos E Hijas De Dios”
Por: Elena G. de White\

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