miércoles , 26 agosto 2026
Matinal Para Menores 2022

HELEN KELLER

«Como ciudad sin muralla y expuesta al peligro, así es quien no sabe dominar sus impulsos».  Proverbios 25: 28, NVI.

¡Quiero carameloooooooossssss!», se puede escuchar a veces en los supermercados. Es común que algunos niños, tal vez cansados y hambrientos, no sepan dominarse y comiencen a llamar la atención de todo el que los observa.

Helen, la niña de nuestra historia, tuvo problemas parecidos. Cuando Helen nació, un 27 de junio, en la familia Keller, era una niñita sana y feliz. Pero, cuando tenía un año y medio, quedó sorda y ciega a causa de una enfermedad. Como no escuchaba nada, tampoco aprendió a hablar. Y así pasaba sus días, en completa oscuridad.

Helen era muy inteligente, y comenzó a darse cuenta de que era distinta a otras personas. Cuando tocaba los labios de los demás, y se daba cuenta de que podían comunicarse, entendía que ella no sabía qué estaban haciendo, y se enojaba. A veces esos enojos le hacían romper cosas o golpear a otros. Su madre trataba de contentarla dándole dulces, y toda la familia hacía lo que ella quería. Así, Helen se iba convirtiendo en una pequeña salvaje. Pero cuando tiró a su hermanita bebé de la cuna, sus padres se dieron cuenta de que eso no podía continuar. Contrataron a una maestra especial para Helen, quien le enseñaría a comunicarse. Pero cuando la maestra, Anne Sullivan llegó, se dio cuenta de que no podría hacer nada con Helen, al menos hasta que le enseñara cómo controlar su genio.

Un día, en el desayuno, Helen intentó tomar comida del plato de su maestra, y ella le retiró la mano. Como estaba acostumbrada a que las personas de su casa hicieran exactamente lo que ella quería, insistió, hasta que Anne le dio un golpe en la mano. El desayuno se convirtió en una batalla, con Helen queriendo seguir siendo la que mandaba, y Anne decidida a enseñarle que ella era la maestra. Siguieron muchas batallas que Anne tuvo que ganar por el bien de Helen, ya que estaba decidida a mostrarle que lo más importante era controlar su mal genio. Cuando Helen aprendió esa lección, pudo aprender a comunicarse con los demás.

Recuerda que sin autocontrol somos como una ciudad «expuesta al peligro». Pero cuando aprendemos a ser dueños de nuestras acciones, con la ayuda de Dios, estamos seguros.

Cinthya

#MatinaldeMenores
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado De: Lecturas Devocionales Para Menores 2022.
“UN RAYITO DE LUZ PARA CADA DÍA”
Por: «Gabriela Ruth Brizuela de Graf
Ninayette Galleguidos Treviño
Magaly Tuesta Viveros de Alaña
Mirta de Samojluk
Cinthya Samojluk de Graf»
Colaboradores:  Uriel Agustin & Karla González.

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