En el segundo día de la Creación, Dios creó algo que no se ve, pero sin el cual nadie puede vivir. ¡El aire! ¿Puedes sentirlo?
Pídele a tu mamá que conecte el secador del cabello, así puedes sentir el aire que Dios creó. Aunque no lo puedes ver, porque no se ve, sí lo puedes sentir. ¡Espectacular! El aire separó la tierra del cielo.
¿Y yo?
¡Haz la prueba de respirar profundamente! ¡Qué bueno es llenar tus pulmones de aire puro!
Mi oración para hoy
Muchas gracias, querido Dios, por el aire que respiramos.
En la Biblia leemos:
«Que haya una bóveda que separe las aguas, para que estas queden separadas» (Génesis 1: 6)
«CADA DÍA CON JESÚS»
Por: Maria Augusta Lopes, Lara Figueiredo, Paulo Sérgio Macedo
