«Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado». Apocalipsis 11: 17, RV60

El salmista afirma: «Tu trono, Dios, es eterno y para siempre, cetro de justicia es el cetro de tu reino» (Salmo 45:6).
Dios es soberano del universo, y la crucifixión de Cristo arrebató al diablo el derecho de invocar su dominio sobre la humanidad. Cuando llegue ese momento glorioso, Jesús gobernará un pueblo obediente. Reinará la paz, una paz completa e inalterable por la eternidad, y el triunfo de Cristo sobre el mal será definitivo. Alabemos a Dios porque es justo, santo y misericordioso.
Cuando Cristo asuma el mando de todo y se siente en su trono de gloria, recompensará a los siervos que hayan sufrido por causa del evangelio como los profetas, los fieles y los temerosos de Dios, los que reverencian su npmbre y observan sus mandamientos. Así Io afirma el salmista al decir: «Bendecirá a los que temen a Jehová, a pequeños y a grandes [ ] iBenditos vosotros de Jehová, que hizo los cielos y la tierra! Los cielos son los cielos de Jehová, y ha dado la tierra a los hijos de los hombres» (Salmo 115: 13-16).
Juan menciona: «iAleluya!, porque el Señor, nuestro Dios Todopoderoso, reina» (Apocalipsis 19:6). Los cielos y la tierra pertenecen a Dios, y los participantes del reino eterno que será establecido serán los fieles de Dios que no claudicaron a pesar de las grandes pruebas finales del mundo. «Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia» (Hebreos 12:28).
#MatinalDeAdultos
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2018
“Fuentes De Vida¨
Por: David Javier Pérez