«Pero al día siguiente, Dagón estaba una vez más de rodillas ante el arca del Señor, solo que ahora Dagón tenía cortadas la cabeza y las dos manos, y nada más le había quedado el tronco, el cual estaba colocado sobre el umbral». 1 Samuel 5: 4, RVC

Los israelitas creían que el poder que les daría la victoria radicaba en el arca, pero no era así; el poder procedía de la obediencia a la Ley de Dios, la cual estaba en el interior del arca. Asimismo, muchas veces nosotros confiamos en los objetos usados por Dios para mostrar su gloria, y no en el Dios de poder y la gloria.
El arca fue llevada por los filisteos a Asdod y la colocaron junto a Dagón. Al día siguiente, cuando los sacerdotes entraron al templo para adorar, encontraron la estatua de Dagón en el suelo, frente al arca de Jehová. Creyendo que era mera casualidad, lo colocaron de nuevo en su altar, pero al siguiente día, Dagón estaba de nuevo en el suelo delante del arca, con la cabeza y las dos manos cortadas y separadas del tronco.
Elena G. de White comenta: «El Señor permitió que su arca fuera tomada por sus enemigos, para mostrar a Israel cuán vano era confiar en ella, símbolo de su presencia, mientras se hallaban transgrediendo los mandamientos que contenía» (La historia de la redención, cap. 24, p. 192).
Cuán grande es Dios. iQué poder el suyo! Con un rayo de luz hace de un enemigo su apóstol; con una mirada arranca de los ojos de Pedro lágrimas que salvan; con una palabra resucita a Lázaro; con la orla de su vestido disipa el dolor y ahuyenta la muerte. ilnmenso poder! Ante él nos arrodillamos con reverencia.
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Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2018
“Fuentes De Vida¨
Por: David Javier Pérez