viernes , 1 mayo 2026
Notas de Ellen G. White 2025

El cruce del mar rojo

 

El salmista describiendo el cruce del mar por Israel, cantó: “En la mar fue tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas. Condujiste a tu pueblo como ovejas, por mano de Moisés y de Aarón”. Salmo 77:19, 20.

Cuando Moisés extendió su vara, las aguas se dividieron, e Israel marchó en medio del mar, sobre tierra seca, mientras las aguas se mantenían como murallas a los lados. La luz de la columna de fuego de Dios brilló sobre las olas espumosas, y alumbró el camino cortado como un inmenso surco a través de las aguas del mar, que se perdía en la obscuridad de la lejana playa.

“Y siguiéndolos los Egipcios, entraron tras ellos hasta el medio de la mar, toda la caballería de Faraón, sus carros, y su gente de a caballo. Y aconteció a la vela de la mañana, que Jehová miró al campo de los Egipcios desde la columna de fuego y nube, y perturbó el campo de los Egipcios”. La misteriosa nube se trocó en una columna de fuego ante sus ojos atónitos. Los truenos retumbaron, y los relámpagos centellearon. “Las nubes echaron inundaciones de aguas; tronaron los cielos, y discurrieron tus rayos. Anduvo en derredor el sonido de tus truenos; los relámpagos alumbraron el mundo; estremecióse y tembló la tierra”. Salmo 77:17, 18.

La confusión y la consternación se apoderaron de los egipcios. En medio de la ira de los elementos, en la cual oyeron la voz de un Dios airado, trataron de desandar su camino y huir hacia la orilla que habían dejado. Pero Moisés extendió su vara, y las aguas amontonadas, silbando y bramando, hambrientas de su presa, se precipitaron sobre ellos, y tragaron al ejército egipcio en sus negras profundidades (Historia de los patriarcas y profetas, p. 291, 292).

Dios sacó a su pueblo elegido de Egipto con poderosas señales y prodigios. Desoló la tierra con plagas y mató a los primogénitos de los egipcios para liberar a su pueblo. Les abrió un camino a través del Mar Rojo, y en la columna de nube y fuego se interpuso como muro de protección entre su pueblo y el Faraón, que con sus ejércitos, carros y jinetes venía persiguiendo a Israel. A la orden divina, el Mar Rojo se precipitó sobre las huestes egipcias, mientras Israel entonaba cánticos de triunfo y alabanza (The Signs of the Times, 27 de febrero, 1896, párr. 2).

Notas de Elena G. White para la Escuela Sabática 2025.
3er. Trimestre 2025 «EL EXODO: VIAJE A LA TIERRA PROMETIDA»
Lección 6: «A TRAVÈS DEL MAR ROJO»
Colaboradores: Xiomara  Moncada y Karla González

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