«DIOS SABE LO QUE NECESITAS»

«Pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando»

1 Corintios 7: 9.

Dios nunca quiso que el hombre viviera solo. Cuando pensó en la creación, se dio cuenta de que el hombre necesitaba una compañera; por tanto, el registro sagrado narra que le hizo la pareja idónea, una persona como él, pero con funciones diferentes que se complementaban mutuamente a fin de que ambos pudieran atraerse, satisfacerse y amarse.

Sin embargo, con el transcurso del tiempo y  siguiendo la filosofa griega, algunas personas llegaron a pensar que, para ser más puras, consagradas o santas, era mejor no casarse, dando así la idea de que la relación carnal entre un hombre y una mujer era mala o pecaminosa. Por supuesto, esa no es la idea divina. Para Dios, las relaciones sexuales en el marco matrimonial son santas, buenas y deseables.  

Por otro lado, hay muchas otras ideas con relación a la soltería. Algunas tienen que ver con la insuficiencia de dinero, con problemas para sostener una relación social estable, con problemas físicos o psicológicos, o con asuntos tan diversos como humanos existen. Pero la idea divina natural es que el ser humano se case; existirán quizá algunas razones muy válidas que impidan un matrimonio porque tienen que ver con la salud, pero estas serán las excepciones. El apóstol Pablo insta a los cristianos a que se casen y lo dice así: «Mejor es casarse que estarse quemando» En algunas otras versiones se interpreta como «es mejor casarse que arder en pasión».

Una persona que funciona bien tanto fisica como psicológicamente debiera buscar casarse en la edad y condiciones normales. Cuando alguien no lo hace, se expone de manera innecesaria a una serie de tentaciones propias de una función sexual anormal en los humanos; por tanto, el apostol urge que se casen y no se quemen;

Las tentaciones pueden ser variadas para solteros y casados, con  la diferencia de que los casados tienen a alguien a quién amar y para satisfacer sus deseos sexuales; pero, cuando se es soltero, las probabilidades de ceder a una tentación se magnifican. Dios es sabio porque conocía perfectamente lo que los humanos necesitaban e hizo a la pareja.

No es bueno que el ser humano esté solo, Dios creó al compañero ideal por su gracia.

 

 

Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2026
«POR SU GRACIA»
Por:  Isaías  Espinoza
Colaboradores: Nesthor Caraballo y Silvia García F.

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