«“Habla, que tu siervo escucha”, contestó Samuel». 1 Samuel 3:10
La mamá de Samuel lo había llevado al templo para que sirviera a Dios. En el templo, estaba al cuidado del sacerdote Elí. Una noche, Dios llamó a Samuel por su nombre; pero cuando él escuchó la voz, fue a ver a Elí. Entonces Elí le dijo que él no lo llamaba, y que se fuera a dormir.
Dos veces más escuchó el niño Samuel la voz, y en ninguna de esas ocasiones era Elí quien lo llamaba. Finalmente, Elí entendió que quien le hablaba era Dios, así que le dijo: «Si vuelven a llamarte, responde: “Habla, que tu siervo escucha”».
Samuel era muy pequeño cuando Dios lo llamó. No importa cuántos años tengas, Jesús te conoce y te llama a su servicio.
Actividad. Con la ayuda de tu papá o tu mamá, arma dos lugares de construcción: uno con bloques o legos, y otro con un cajón con arena limpia y agua. Juega un tiempo en cada uno, y luego imagina que cada uno representa a dos familias, las que deciden construir en Jesús, que es el material fuerte y servirle; y las que lo hacen en un material frágil y no le sirven.
Oración. Querido Jesús, ayúdame o oír tu voz y a servirte siempre, Amén.
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
