«María tomó entonces como medio litro de nardo puro, que era un perfume muy caro, y lo derramó sobre los pies de Jesús, secándoselos luego con sus cabellos». Juan 12: 3, NVI

¿Cuánto ama a Dios? Con mucho esfuerzo, María compró un perfume muy fino para ungir a Jesús en vida, es decir, cuando hay que dar todo el amor posible a Dios y a nuestros semejantes. «En el entierro, su dulzurq solo hubiese llenado la tumba, pero ahora llenó su corazón con la seguridad de su fe y amor. José de Arimatea y Nicodemo no ofrecieron su don de amor a Jesús durante su vida. Con lágrimas amargas, trajeron sus costosas especias para su cuerpo rígido e inconsciente» (ibíd., p. 528).
María derramó su ofrenda sobre Cristo cuando aún era consciente. Muchos Ofrecen sus más valiosas ofrendas a los muertos, y en la tumba abundan las palabras de amor, ternura y aprecio, pero ya no los ven ni oyen. Esas palabras son necesarias en vida. «Son pocos los que aprecian todo lo que Cristo es para ellos. Si lo hiciesen expresarían el gran amor de María, ofrendarían libremente el ungüenta [. . Nada tendrían por demasiado costoso para darlo a Cristo, ningún acto de abnegación o sacrificio personal les parecería demasiado grande para soportarlo por amor a él» (ibíd., p. 532)•
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Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2018
“Fuentes De Vida¨
Por: David Javier Pérez