viernes , 5 junio 2026
Notas de Ellen G. White 2026

Contratiempos

 

Contratiempos

Una puerta estrecha significa una puerta por la que resulta difícil entrar. Mediante esta ilustración, Cristo mostró cuán difícil es que los seres humanos dejen el mundo y sus atracciones para obedecer sinceramente y con amor los mandamientos de Dios. Es fácil entrar por la puerta ancha. No exige las restricciones que causan dolor al corazón humano. La abnegación y el sacrificio no se ven en el camino ancho. En él, el apetito depravado y las inclinaciones antinaturales se encuentran en un amplio lugar. En él, se ven complacencia propia, orgullo, envidia, malas conjeturas, amor al dinero y exaltación personal.

Cristo dijo: “Esforzaos a entrar”. Debemos sentir nuestra constante dependencia de Dios, y la gran debilidad de nuestra sabiduría y juicio y poder, y luego depender enteramente del que venció al enemigo por nosotros, porque él se compadeció de nuestra debilidad y sabía que seríamos vencidos y pereceríamos, si no acudía en nuestra ayuda… No penséis que podéis ganar la recompensa eterna mediante esfuerzos fáciles o comunes. Tenéis un enemigo astuto tras vuestros pasos. “Al que venciere le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”. Apocalipsis 3:21 . Esta es la lucha para vencer como Cristo ha vencido. Su vida de tentación, pruebas, luchas y conflictos, está delante de nosotros para que la imitemos. Podemos hacer esfuerzos con nuestro propio poder, pero no tendremos éxito. Pero cuando caemos desvalidos, sufrientes y necesitados sobre la Roca de Cristo, sintiendo íntimamente que nuestra victoria depende de sus méritos, que todos nuestros esfuerzos, sin la ayuda especial del gran Vencedor, no servirán de nada, entonces Cristo envía a cada ángel de gloria a rescatarnos del poder del enemigo para que no caigamos ( A fin de conocerle , 25 de octubre, p. 302).

La pureza y la integridad de nuestra vida religiosa dependen no solo de la verdad que aceptamos, sino de la compañía en que andamos, y de la atmósfera moral que respiramos. La fe, la elasticidad y el vigor, la esperanza, el gozo, la duda y los temores, la pereza, la estupidez, la envidia, los celos, la desconfianza, el egoísmo, la indocilidad y la apostasía, son el resultado de las asociaciones que formamos, de la compañía en que andamos, y del aire que respiramos…

Cristo, el gran Médico, ha dado una receta para cada creyente. Debe comer el alimento que proporciona la Palabra de Dios. Y la fe que obra por amor a Dios y al hombre depende no solo del alimento que comemos sino también del aire que respiramos. Si nos asociamos con aquellos que son malos, respiramos una atmósfera contaminada con la malaria del pecado. Aseguraos mediante la asociación con los humildes y mansos seguidores de Jesús la posibilidad de respirar una atmósfera pura y santa ( Nuestra elevada vocación , 6 de septiembre, p. 257).

Notas de Elena G. White para la Escuela Sabática 2026.
2do. Trimestre 2026 «CRECIENDO EN NUESTRA RELACIÓN CON DIOS»
Lección 11 «CONTRATIEMPOS»
Colaboradores: Xiomara Moncada y Karla González

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