EDUCAR LA MENTE PARA QUE GOBIERNE LA VIDA
Los niños tienen una voluntad inteligente, que debe ser dirigida para que controle todas sus facultades. Los animales necesitan ser adiestrados, porque no tienen razón de intelecto. Pero a la mente humana se le debe enseñar el dominio propio. Hay que educarla para que rija al ser humano, mientras que los animales son controlados por un amo, y se les enseña a someterse a él. El amo es mente, juicio y voluntad para la bestia. Un niño puede educarse de tal manera que no tenga voluntad propia, como el animal. Aun su individualidad puede fundirse con la de aquel que dirige su educación; para todos los fines y propósitos, su voluntad está sometida a la voluntad del maestro.
Los niños educados de esta manera serán siempre deficientes en energía moral y responsabilidad individual. No se les ha enseñado a actuar por la razón y los buenos principios; sus voluntades han sido controladas por otros y su mente no ha sido despertada para que se expanda y fortalezca por el ejercicio. Sus temperamentos y capacidades mentales, no han sido dirigidos ni disciplinados para ejercer facultades más poderosas cuando lo necesiten. Los maestros no deben detenerse allí, sino que deben dar atención especial al cultivo de las facultades más débiles, a fin de que se cumplan todos los deberes, y se las desarrolle de un grado de fuerza a otro para que la mente alcance las debidas proporciones.—Joyas de los Testimonios 1:315 (1872).
MUCHOS SON INCAPACES DE PENSAR POR SÍ MISMOS
En muchas familias, los niños parecen bien educados, mientras están bajo la disciplina; pero cuando el sistema que los sujetó a reglas fijas se quebranta, parecen incapaces de pensar, actuar y decidir por su cuenta. Estos niños han estado durante tanto tiempo bajo una regla férrea sin que se les permitiera pensar o actuar por su cuenta en lo que les correspondía, no tienen confianza en sí mismos para decidir de acuerdo con su propio juicio u opinión.
Y cuando se apartan de sus padres para actuar por su cuenta, el juicio ajeno los conduce en dirección equivocada. No tienen estabilidad de carácter. No se les ha hecho depender de su propio juicio a medida que era posible, y por lo tanto su mente no se ha desarrollado ni fortalecido debidamente. Han estado durante tanto tiempo bajo el control absoluto de sus padres, que fían completamente en ellos; sus padres son para ellos mente y juicio.—Joyas de los Testimonios 1:315, 316 (1872).
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MENTE CARÁCTER Y PERSONALIDAD TOMO #1
Capítulo 31: “ PROBLEMAS DE LOS JÓVENES ”
Por: Elena G De White
Colaboradores: Liseth Orduz & América Lara
