POR NATURALEZA SOMOS EGOCÉNTRICOS
Por naturaleza somos egoístas y tercos. Pero si aprendemos las lecciones que Cristo desea darnos, nos haremos partícipes de su naturaleza, y de ahí en adelante viviremos su vida. El ejemplo admirable de Cristo, la incomparable ternura con que compartía los sentimientos de los demás, llorando con los que lloraban, regocijándose con los que se regocijaban, deben ejercer una profunda influencia en el carácter de los que le siguen con sinceridad. Con palabras y actos bondadosos tratarán de allanar el camino para los pies cansados.—El Ministerio de Curación, 115 (1905).
EL EGOÍSMO LLEVA AL FRACASO INTELECTUAL
El egoísmo siempre debe mantenerse subordinado; porque si se le deja lugar para actuar, llega a ser un poder dominante que reduce el intelecto, endurece el corazón, y debilita el poder moral. Luego viene la desilusión. El hombre se ha divorciado de Dios y se ha entregado a prácticas indignas. No puede ser feliz, porque no puede respetarse a sí mismo. Se ha rebajado en su propia estima. Es un fracaso intelectual.—Manuscrito 21, 1899.
EL EGOÍSMO ES LA CAUSA DE LA CULPABILIDAD HUMANA
El egoísmo es la falta de humildad como la de Cristo, y su existencia es la ruina de la felicidad y la causa de la culpabilidad de los seres humanos, y conduce a los que lo abrigan al naufragio de la fe.—Carta 28, 1888
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MENTE CARÁCTER Y PERSONALIDAD TOMO #1
Capítulo 30: “ EGOÍSMO Y EGOCENTRISMO ”
Por: Elena G De White
Colaboradores: Liseth Orduz & América Lara
