DIOS NO HACE MILAGROS PARA IMPEDIR LA COSECHA
El Señor nos envía advertencias, consejos y reproches, para que tengamos oportunidad de corregir nuestros errores antes de que se conviertan en una segunda naturaleza. Pero si rehusamos su corrección, Dios no interviene para contrarrestar las tendencias de nuestra propia conducta. Él no hace un milagro para que no brote y produzca fruto la semilla sembrada. Aquel hombre que se muestra temerariamente infiel o que manifiesta una gran indiferencia ante la verdad divina, está recogiendo la cosecha que él mismo ha sembrado. Esta ha sido la experiencia de muchos. Escuchan con estoica indiferencia las verdades que una vez conmovieron sus almas. Sembraron descuido, indiferencia y resistencia a la verdad; y esta es la cosecha que ahora realizan. La frialdad del hielo, la dureza del hierro, la naturaleza impenetrable e inimpresionable de la roca, todo esto encuentra una equivalencia en el carácter de muchos cristianos profesos. Así fue como el Señor endureció el corazón del faraón. Dios habló al rey egipcio por boca de Moisés, dándole las evidencias más notables del poder divino; pero el monarca tercamente rehusó la luz que lo hubiera conducido al arrepentimiento. Dios no envió un poder sobrenatural para endurecer el corazón del rey rebelde, pero, como el faraón resistió a la verdad, el Espíritu Santo se retiró, y quedó en las tinieblas y la incredulidad que había elegido.
Los hombres se separan de Dios al rehusar la influencia del Espíritu. Él no tiene en reserva agentes más poderosos para iluminar sus mentes. Ninguna revelación de su voluntad puede alcanzarlos en su incredulidad.—The Review and Herald, 20 de junio de 1882; Nuestra Elevada Vocación, 162.
MOLDEAR LAS CIRCUNSTANCIAS QUE NOS RODEAN EN VEZ DE SER MOLDEADOS POR ELLAS
Hay males que el hombre puede aminorar pero nunca eliminar. Ha de vencer los obstáculos y moldear sus circunstancias en vez de ser moldeado por ellas. Tiene lugar para ejercitar sus talentos creando orden y armonía de la confusión. En esta obra puede tener la ayuda divina si la pide. No es abandonado para luchar con la tentación y las pruebas con sus propias fuerzas. Hay ayuda disponible en Uno que es poderoso. Jesús abandonó las cortes reales del cielo y sufrió y murió en un mundo degradado por el pecado para poder enseñar al hombre cómo pasar por las pruebas de la vida y vencer las tentaciones. Aquí hay un modelo para nosotros.—Testimonies for the Church 5:312 (1885).
DIOS DESEA QUE LA MENTE SE RENUEVE
La escoria de los principios y las prácticas dudosos, debe ser barrida. El Señor quiere que la mente sea renovada, y que el corazón sea lleno de los tesoros de verdad.—Nuestra Elevada Vocación, 108 (1901).
#MenteCarácteryPersonalidad#1
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
MENTE CARÁCTER Y PERSONALIDAD TOMO #1
Capítulo 4: “LAS INFLUENCIAS ESPIRITUALES Y LA MENTE”
Por: Elena G De White
Colaboradores: Liseth Orduz & America Lara
