«DIFERENTE»
POR: MILTON ANDRADE
Colaboradores: Isaí Cedano y Karla González
Para Más Meditaciones Visita:
www.meditacionesdiarias.com
«No temerá las malas noticias; su corazón está firme, confiado en el Señor». Salmos 112:7
Cuando alguien llega y te dice: «Tengo dos noticias, una buena y una mala», ¿cuál de las dos opciones prefieres escuchar primero? ¿La buena o la mala? No sé tú, pero a mí me gusta escuchar primero la buena.
El siglo XX es considerado por los estudiosos de los medios como el siglo en el que más noticias se propagaron por el mundo. Esto se debe a los medios de comunicación, como la radio, la televisión e internet, que difundían (y siguen difundiendo) información a millones de personas en cuestión de segundos.
La palabra «noticia» aparece varias veces en la Biblia para referirse tanto a hechos buenos como a acontecimientos malos. Entre las malas noticias, encontramos tragedias familiares, desastres naturales y problemas causados por personas que hicieron de la maldad su estilo de vida. Lamentablemente, seguiremos escuchando este tipo de noticias hasta el regreso de Jesús, porque «los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados» (2 Tim. 3:13).
Sin embargo, no todo está perdido en este planeta. También existen las buenas noticias. En general, vienen de Dios, a través de Jesús. Ellen G. White comentó: «Después de la transgresión de Adán, el Señor ya no habló directamente con el hombre; la raza humana fue entregada en manos de Cristo, y toda comunicación vino por medio de él al mundo» (Fundamentos de la educación cristiana, p. 265).
Cuando Jesús nació en Belén, los ángeles fueron enviados como «mensajeros del cielo» para llevar estas buenas nuevas a la humanidad. ¡La Palabra se hizo carne! Los pastores que estaban de guardia durante la noche escucharon la mejor primicia del universo: «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad» (Luc. 2:14, NVI).
Cuando Jesús estaba a punto de morir, dio otra noticia muy reconfortante: «Después que me vaya y les prepare lugar, vendré otra vez y los llevaré conmigo, para que donde yo esté, ustedes también estén» (Juan 14:3).
Jesús volverá para poner fin a las malas noticias. Nunca más habrá robos, enfermedades, muerte ni sufrimiento para los hijos de Dios. ¿Quieres prepararte para ese gran día? Entonces, acoge las buenas nuevas del evangelio y entrega tu vida al Señor.
«DIFERENTE»
POR: MILTON ANDRADE
Colaboradores: Isaí Cedano y Karla González
Para Más Meditaciones Visita:
www.meditacionesdiarias.com
«Así, cuando aparezca el Pastor supremo, ustedes recibirán la corona inmarcesible de...
Lun, 18 mayo 2026«Dame, pues, ahora ese monte del cual habló el Señor ese...
Dom, 17 mayo 2026El que tarda en airarse tiene mucho entendimiento, pero el...
Sáb, 16 mayo 2026