lunes , 13 julio 2026
Matinal Adolescentes 2026

Avión Chatarra

 

«La fe es tener confianza en lo que esperamos» (Hebreos 11:1, NVI).

¡Aquello no era un avión! ¡Parecía una carreta voladora! En la entrada, ya me di cuenta de que la aeronave debía tener la misma edad que mi abuelo. La alfombra del suelo estaba rasgada y la tripulante de cabina, con un uniforme desteñido, no tenía una expresión facial muy amigable.

El aire acondicionado estaba apagado, lo que generaba un calor sofocante e insoportable. A medida que caminaba por el pasillo, mi miedo aumentaba. Las luces del techo eran un mosaico aterrador de algunos focos parpadeantes y otros quemados; los números de los asientos estaban escritos en adhesivos sucios, despegados con torpeza en las filas traseras.

Al sentarme, la sangre se me subió a la cabeza de golpe: mis piernas no cabían en el asiento, más estrecho que en todos los vuelos que había tomado en mi vida. Intenté reclinar el respaldo, pero era imposible, porque el botón estaba sellado para reducir aún más el espacio de cada pasajero.

La luz sobre mi cabeza se había caído, dejando un agujero por donde se veía el fuselaje. Cuando intenté cambiar la dirección de la ventilación, se desprendió y quedó colgando, como si fuera un adorno siniestro. Había ventanas rajadas, partes del revestimiento se desprendían y las turbinas hacían un sonido inquietante.

Pero yo volvería a casa. ¡Y mis ganas de llegar eran más fuertes!

Cuando la puerta principal se cerró, miré hacia otra puerta más pequeña. Allí dentro estaría el comandante del avión. En realidad, nunca sabemos cómo es. ¿Tendrá el pelo blanco? ¿Será alto o bajo? ¿Tendrá aspecto de galán o una barba espesa? No lo sabemos. Allí está él, escondido detrás de esa puerta blindada con un pequeño vidrio para mirar hacia afuera. Y todas las vidas que viajan en ese momento descansan en las manos de un piloto. En eso pensé.

Tener fe es volar en algo viejo y desgastado sin saber siquiera cómo es el rostro del comandante. Tener fe es creer que esa aeronave está en condiciones de surcar los cielos. Tener fe es confiarle la vida a la habilidad de un piloto al que solo le escuchamos la voz. Como dice la Biblia, la fe es la certeza de lo que no se ve.

Bueno, volamos y aterrizamos sanos y salvos.

Tú también puedes creer que, aunque vivamos en este vehículo remendado llamado Tierra, hay un Piloto de pilotos que se ocupa de todo. Estar en sus manos es confiar en que llegaremos bien, a pesar del pecado presente en nuestro medio de transporte.

¿Comenzamos este viaje?

 

Tomado de la: Lectura Devocional de Adolescentes 2026
“LA VUELTA AL MUNDO EN 365 DÍAS»
Por: Odailson Fonseca

Colaboradores: Matilde Reyes y Adriana Jiménez

Matinales relacionados

Ocho mil millones

  «¡Que todo lo que soy alabe al Señor!» (Salmo 103:1). Te...

Las zonas azules

    “Eran diez veces más inteligentes que todos.” (Daniel 1:20, NVI)....

La flor del engaño

    “Tu palabra es una luz para mi camino.” (Salmo 119:105)....

Menú libre

  “¿No envía el Altísimo tanto calamidad como bien?” (Lamentaciones 3:38). Hoy...