sábado , 11 julio 2026
Devocional Vespertino 2022

¿ABRIREMOS LA PUERTA?

«Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo». Apocalipsis 3: 20, RV95

JESÚS DICE: «Yo estoy a la puerta y llamo». ¿Lo dejaremos entrar? Él no nos dejaría estar en este tiempo, entre los peligros de los últimos días, con nuestra propia fuerza finita. […] Es nuestro privilegio andar a la luz de su presencia y tejer en el carácter que estamos formando los dorados hilos de gozo, gratitud, paciencia y amor. Así podemos mostrar el poder de la gracia divina, y reflejar la luz del cielo en medio de los enojos y las irritaciones que encontramos cada día. […] Entonces, ¿por qué vamos tropezando sin luz?— The Review and Herald, 24 de noviembre de 1885. […]

Cada advertencia, reproche y súplica que aparecen en la Palabra de Dios, o que son dados mediante sus mensajeros delegados, es un golpe que se da en la puerta del corazón, es la voz de Jesús que pide entrada. Con cada golpe que no se atiende, nuestra determinación a abrir se va debilitando. Si no se atiende en seguida la voz de Jesús, se confunde con una multitud de otras voces; los cuidados y los negocios mundanales distraen la atención, y la convicción muere. El corazón se hace menos impresionable, y cae en una peligrosa inconsciencia en cuanto a la escasez del tiempo y de la gran eternidad que está más allá.— The Review and Herald, 2 de noviembre de 1886.

Muchos tienen tanta escoria apilada a la puerta del corazón, que no pueden dejar entrar a Jesús. Unos tienen que arreglar dificultades entre ellos y sus hermanos, otros tienen mal carácter, orgullo y codicia; y en otros casos, es el amor al mundo el que impide la entrada. Todo esto debe eliminarse antes de que puedan abrir la puerta y dar la bienvenida al Salvador. Cuán preciosa es la promesa: «Entraré a él y cenaré con él y él conmigo». ¡El amor, el maravilloso amor de Dios! Después de toda nuestra tibieza y pecados dice: Vuelve a mí y yo volveré a ti, y sanaré todas tus rebeliones.— The Review and Herald, 4 de septiembre de 1883.

Nuestra obra consiste en abrir la puerta del corazón y dejar que Jesús entre. Él está llamando para entrar. […] ¿Abriremos la puerta? Jesús está a la puerta de nuestro corazón. Dejémoslo entrar como un huésped celestial.— Carta 110, 1893.

#DevocionalVespertino
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Devocional Vespertino Para 2022.
«NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Ana Hironymus & Miguel Miguel

Matinales relacionados

EL PRECIO DE NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN

«Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago:...

ENTERREMOS TODA AMARGURA

«Mis días se acercan a su fin, sin esperanza, con la rapidez...

HAGAMOS UN INVENTARIO

«Señor, recuérdame lo breve que será mi tiempo sobre la tierra. Recuérdame...

EN EL CÍRCULO INTERIOR

«Los que salgan vencedores serán así vestidos de blanco, y no borraré...