martes , 16 junio 2026
Inicio Matinal Para Damas 2016 A Dios rogando y con el mazo dando
Matinal Para Damas 2016

A Dios rogando y con el mazo dando

[soundcloud id=’252282181′]

«Pido en mi oración que su amor siga creciendo  y más todavía, y que Dios les dé sabiduría y entendimiento» (Fil. 1: 9).

UNA REPORTERA de la CNN oyó hablar de un anciano judío que llevaba años yendo a orar al Muro de las Lamentaciones cada día, y decidió entrevistarlo.  Lo observó mientras oraba y, cuando el hombre terminó, se le acercó: «Disculpe. Soy periodista y quisiera hacerle unas preguntas. ¿Cómo se llama?», comenzó la reportera. «Morris Fishbein». «¿Y cuánto tiempo lleva usted viniendo al Muro de las Lamentaciones cada día para orar?». «Alrededor de sesenta años». «¡Sesenta años! ¡Es asombroso! ¿Y por quién o por qué ora?», preguntó finalmente la mujer. «Oro por la paz entre cristianos, judíos y musulmanes. Oro por que terminen las guerras y el odio. Oro para que los niños crezcan amando a sus semejantes». Sorprendida, la periodista preguntó: «¿Y cómo se siente usted después de estos sesenta años?». «Como si le hubiera estado hablando a un muro», respondió el piadoso judío.

Un campeón de la oración, nadie puede negarlo. Y la oración cumple, entre otras funciones, la de sensibilizarnos a las realidades que nos rodean, y por tanto prepararnos para actuar en consonancia con ellas. Pero «quien no hace nada más que orar, […] sus oraciones llegarán a ser una rutina formal. […] Cuando dejan de trabajar fervorosamente por el Maestro que trabajó por ellos, pierden lo esencial de la oración» (El camino a Cristo, cap. ll, p. 150). Dicho en palabras sencillas: en muchas ocasiones, la oración no es suficiente.

En los tiempos de Jesús los fariseos disfrutaban haciendo largas oraciones; sin embargo, no se produjeron cambios significativos en sus vidas de cara a la paz o el amor hacia el oprimido, el pobre o el extranjero. ¿Sabes por qué? Porque «no hicieron caso de las enseñanzas más importantes de la ley, que son la justicia, la misericordia y la fidelidad» (Mat. 23: 23). «El Señor Jesús mismo, cuando habitó entre los seres humanos, oraba frecuentemente» pero no como una acción contemplativa, sino «para avanzar vigorizado hacía el deber y la prueba» (ibíd., p. 138).

Para conseguir la paz, vencer el odio y enseñar a amar a nuestros hijos, hay que hacer algo más que orar, hay que vivir la paz, oponerse al odio y dar amor.

“El cultivo apropiado de Ia dimensión social de nuestra naturaleza nos lleva a solidarizarnos con los demás.” – Ellen G. White

#MatinalDeDamas
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas devocional es para Damas 2016
“Ante todo ser cristiana”
Por: Mónica Díaz

Matinales relacionados

Mi parte es confiar

«»Reprime tu llanto, las lágrimas de tus ojos, pues tus obras tendrán...

Dios dijo «No»

«De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su...

EL CIELO EN EL ALMA

[soundcloud id=’300155079′] «Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino...

EL ARTE DE VIVIR

[soundcloud id=’300148942′] «Todo lo que hagan o digan, háganlo en el nombre...