martes , 15 septiembre 2026
Matinal Para Adultos 2019

ORACIÓN POR AUXILIO

Ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! […]. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora. Mateo 15:25, 28.

¿Clamas a Jesús por misericordia?

La porción del relato donde se encuentra nuestro texto comienza con estas palabras: «Saliendo Jesús de allí, se retiró a la región de Tiro y de Sidón» (Mat. 15:21).

El Maestro sale por primera vez, durante su ministerio público, del territorio de Israel. Este detalle no es menor, porque él había venido a los judíos. Cuando envió a sus discípulos a cumplir su misión, les dio instrucciones para que fuesen a las ciudades de Israel, pero no más allá de sus límites (Mat. 10:5, 6). Cuando el Señor comienza a ser rechazado por los dirigentes de su pueblo, con quienes ya había tenido fuertes enfrentamientos, cruza fronteras para alcanzar ahora a los gentiles. Su mensaje «Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados» (Mat. 11:28) comienza a entenderse mejor con la curación de la hija de una mujer cananea.

La mujer se había dirigido a Jesús con el nombre «Hijo de David», y Jesús la reprendió (Mat. 15:22-24), porque ella, como gentil, no tenía derecho a utilizar ese título. Cuando «etiquetó» a Jesús, ella misma se puso fuera del alcance de la misericordia divina. Jesús no puede ser etiquetado. Sin embargo, cuando perseverando a pesar del reproche del Maestro adoró a Jesús llamándolo «Señor», y pidió misericordia, su clamor fue respondido (vers. 25, 28).

Dios mandó a Moisés a decirle al faraón egipcio que Israel era su «primogénito» (Éxo. 4:22), lo cual implica que Israel era el «hijo mayor», no el único. Su misericordia se extiende a todos. Jesús no atiende en la oficina de alguna iglesia en particular; Jesús atiende en la iglesia de tu corazón (ver Apoc. 3:20), y su poder alcanza a todos «los que están cansados y cargados», porque Dios ama a todos. Quiere ser el Padre de todos (ver Juan 3:16).

Puede que hayas abandonado tu iglesia, que no estés en ningún libro de los hombres, pero Jesús está siempre a tu lado, para inscribir tu nombre en el Libro de la Vida. Su gracia te alcanza en todo momento. Tú corazón es precioso para Jesús.

Oración: Gracias, Señor, porque me recibes siempre.

#MatinalDeAdultos
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2019
«Las Oraciones más Poderosas de la Biblia»
Por: Ricardo Bentacur
Colaboradores: Rosalba Barbosa & Gladys Cedano

Matinales relacionados

LAS BEBIDAS ALCOHÓLICAS

ADICCIONES No mires el vino cuando rojea, cuando resplandece su color en...

ORACIÓN DE ESPERANZA 

Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. Apocalipsis 22:20.  Querido Jesús: Gracias por...

ORACIÓN DE INVITACIÓN 

El Espíritu y la Esposa dice: ven. Y el que oye, diga: ven. Y...

ORACIÓN DEL MÀRTIR 

Clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas...