Materiales: un pedazo de cartón del tamaño de una hoja de papel, maíz partido, un plato hondo con agua.
¿CÓMO SABE la mamá de los pajaritos qué pico hambriento debe alimentar, si todos piden comida?
¿Cómo pueden los padres estar seguros de que cada polluelo recibe una porción justa de alimento? Cuando traen un bocado de comida al nido, ¿a cuál se lo darán? ¿Cómo elegirá entre los picos abiertos? En realidad, son los mismos polluelos los que deciden cuál será alimentado.
Cuando un padre trae alimento al nido y lo coloca en cualquiera de los picos, observa cuidadosamente lo que ocurre. Si el alimento no es tragado enseguida, se lo quitan y se lo da a otro pichón. El padre lo colocará en tantos picos como sea necesario.
Imagínate cómo sería si te quitan los alimentos de la mesa, porque no te los comes rápidamente, para dárselos a tus hermanos. Hay que aprender a ser agradecidos por los alimentos. Debemos agradecer primeramente a Dios y luego a nuestros padres por todo lo que hacen por nosotros.
Gracias, Jesús, por darnos el alimento de cada día.
Actividad práctica: Colocar el maíz y plato con agua, en el cartón. Ponerlo en un lugar estratégico para que lo vean los pájaros y vengan a comer.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Pequeños
«Maravillas De La Creación»
Por: Maria Carolina Vargas de Ortiz
