¿Te has sentido solo alguna vez? ¿Has sentido como si no hubiera nadie de tu lado? A decir verdad, mucha gente se ha sentido así. Por eso Dios creó el compañerismo, porque no quiere que nos sintamos solos y aislados de los demás. En el huerto de Edén, Adán comenzó a sentirse solo porque vio que todos los animales tenían un compañero, pero él no. Dios se aseguró de que no se sintiera solo por mucho tiempo y creó a Eva. Adán había encontrado a su compañera. Por lo general, cuando somos jóvenes nos relacionamos con nuestros amigos; más adelante en la vida, encontramos a esa persona que se convierte en nuestro compañero de por vida y pasamos el resto de nuestros días con esa persona. Pero ¿qué deberíamos hacer si nos sentimos solos?
Dios creó el compañerismo porque no quiere que nos sintamos solos y aislados de los demás.
Acércate a aquellos en quienes confías. Si alguna vez te sientes solo, intenta encontrar a alguien con quien puedas hablar de tus problemas. Podría ser tu pareja (Gén, 2: 18), algún amigo de tu entorno en quien puedas confiar, o incluso tus padres. No olvides lo más importante: también puedes acudir a Dios. Él entiende lo que estás sintiendo y te ayudará a superarlo. Eclesiastés 4: 9-12 dice: «Más valen dos que uno, pues mayor provecho obtiene de su trabajo. Y si uno de ellos cae, el otro lo levanta. ¡Pero ay del que cae solo, pues no habrá quien lo levante! Además, si dos se acuestan juntos, el uno al otro se calientan; pero uno solo, ¿cómo va a entrar en calor? Uno solo puede ser vencido, pero dos podrán resistir. Además, una cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente».
Recuerda que lo único que te detiene eres tú mismo. A veces puedes estar su-mido en un estado de confusión tal que. no deseas estar cerca de nadie, ni siquiera salir de tu habitación. Tus amigos están dispuestos a ayudarte, pero no hay mucho que puedan hacer si tú no les abres la puerta. Tienes que seguir tu camino y enfocarte en lo positivo; además, recuerda que Dios siempre te está escuchando.
No permitas que tus sentimientos te ganen la partida. Sentirse solo puede ser insoportable, pero Deuteronomio 31: 6 dice: «Tengan valor y firmeza; no tengan miedo ni se asusten cuando se enfrenten con ellas, porque el Señor su Dios está con ustedes y no los dejará ni los abandonará».
PARA COMENTAR
- ¿Qué deberíamos hacer cuando nos sentimos aislados de todo y de todos?
- ¿Por qué desea Dios que tengamos compañerismo con los demás?
#EscuelaSabaticaUniversitarios
#MeditacionesDiarias
#RadioJovenAdventista
Lección de Escuela Sabática Para Jovenes Universitarios 2019.
2do trimestre 2019 “Estaciones de la vida”
Lección 4: «Cuando Estamos Solos«
Colaboradores: Israel Esparza & Misael Morillo
