«Vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos de su corazón solo era de continuo el mal; y se arrepintió Jehová de haber hecho al hombre en la tierra, y le dolió en su corazón»
Génesis 6: 5-6.
La condición del ser humano sin la presencia de Dios en su corazón es sencillamente desastrosa. La naturaleza pecaminosa toma todo el control y no hay límite para la maldad. Cuando la mente del hombre se entrega al pecado, el dueño de ese corazón llega a ser Satanás, haciendo que el ser humano se convierta en un esclavo de sus deseos malvados de odio y perversión.
Hacía ya más de mil años desde la creación del hombre y su decadencia había sido paulatina pero segura hasta que alcanzó el fondo. Todo lo malo y perverso que te puedes imaginar fue inventado y practicado por los antediluvianos. Usaron la mente privilegiada que tenían para inventar todo tipo de pecados que entristecieron e hicieron doler el corazón de Dios. La Escritura dice que Dios se arrepintió, pero esto no significa que no supiera hasta dónde podía llegar la maldad del ser humano.
La expresión bíblica que hay aquí más bien denota la tristeza, el dolor y el pesar del amor de Dios por el ser humano. Pudo contemplar cómo todos los ideales para la humanidad habían sido pisoteados y derrumbados por su naturaleza pecadora. Su amor incondicional nunca faltó como no falta ahora; esto te da una idea de lo depravado de la raza humana en los tiempos de la vida de Cristo. No obstante, su misericordia no se apartó al momento de salvar a sus amados
El Señor tuvo que destruir a los habitantes del mundo antediluviano y lo hizo como una respuesta de amor a su pecaminosidad. Esto volverá a ocurrir muy pronto, puesto que la condición de la humanidad en este tiempo está peor o igual que la de los seres destruidos. Hoy los designios de los pensamientos del ser humano son también de continuo el mal.
Sin embargo, en medio de esta tragedia, Noé y su familia quisieron ser fieles a Dios. Y tú, ¿quieres ser fiel también?, Solo observa a tu alrededor y verás que el mundo está listo nuevamente para el juicio de Dios.
Ven a Jesús y sé salvo; apártate del mal y sigue a tu Señor, porque todo es por su gracia.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2026
«POR SU GRACIA»
Por: Isaías Espinoza
Colaboradores: Nesthor Caraballo y Silvia García F.
