sábado , 15 agosto 2026
Matinal Adolescentes 2026

El anacardo gigante

 

EL AGRICULTOR SIEMBRA LAS SEMILLAS AL LLEVAR LA PALABRA DE DIOS A OTROS (MARCOS 4:14).

Natal, en el noreste de Brasil, es una ciudad llena de curiosidades. Allí están las dunas que hacen que los buggies parezcan montañas rusas, el Morro de Careca (que es una hermosa postal), las jangadas para paseos increíbles e incluso la oportunidad de montar dromedarios, esos camellos de una sola joroba. Ah, y allí también puedes practicar el famoso sandboard, donde te deslizas por una montaña de arena en una tabla. Sin embargo, la atracción que más me llamó la atención fue … ¡un árbol!

Pero no hablo de un árbol cualquiera. Me refiero al anacardo más grande del mundo. ¿Te lo puedes imaginar? Todo comenzó en 1888, cuando una única semilla hizo brotar un único tronco. Sin embargo, con el tiempo, este anacardo inmenso fue más allá de lo esperado. Un siglo después, ya equivalía a setenta árboles normales de anacardo, porque producía anualmente hasta 80 mil frutos en una sola cosecha. ¿Y lo más curioso? ¡Sigue creciendo!

Este árbol gigantesco es el resultado de dos alteraciones genéticas inexplicables. Primero, en lugar de crecer hacia arriba, sus ramas se extienden hacia los lados y, por el peso, se inclinan hasta tocar el suelo. Es ahí cuando ocurre la segunda sorpresa: al entrar en contacto con la tierra, esas ramas generan nuevas raíces y comienzan a crecer nuevamente. Desde arriba, ese enorme manto de hojas parece estar formado por docenas de árboles, pero en realidad es un solo y gigantesco anacardo original. ¡Es increíble! Incluso la carretera que pasa cerca está siendo invadida por este gigante verde.

¿Recuerdas la parábola del sembrador? Jesús compara la verdad con una semilla que, cuando es plantada en un suelo fértil, da frutos de manera poderosa. Si Él contara esta parábola hoy, ¿quién sabe si no usaría este anacardo como ejemplo? Cuando alguien acepta la salvación y se apasiona por la Palabra de Dios, no hay límites para su crecimiento e impacto en el mundo.

¿Quieres tener un día extraordinario? ¿Quieres superar los límites y dejar una huella en la historia? Haz que la lectura de la Biblia sea la semilla que transforme tu vida; como la semilla de anacardo de la que hablamos hoy. Tus amigos te respetarán; tus profesores te admirarán; y este planeta será pequeño para el poder divino que habrá en ti.

¿Qué dices? ¿Vamos a dar buenos frutos hoy? Prepárate … ¡porque vendrán grandes bendiciones!

Tomado de la: Lectura Devocional de Adolescentes 2026
“LA VUELTA AL MUNDO EN 365 DÍAS»
Por: Odailson Fonseca

Colaboradores: Matilde Reyes y Adriana Jiménez

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