«Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable»
1 Pedro 2: 9.
Las dimensiones del amor de Dios son inconcebibles porque nunca se podrán entender. A la vista de la realidad propia, al dar una mirada introspectiva, hay tantos defectos de carácter dentro de uno mismo que se llegaría a pensar que nunca se podrá cumplir con la magnitud de los requerimientos de un Dios santo en cuya presencia no pueden permanecer las personas manchadas por el pecado. En este pasaje el Señor dice mediante el apóstol Pedro que eres linaje escogido y real sacerdocio. ¿Cómo puede el pecador llegar a ser todo esto? Este es el amor de Dios.
Mientras estabas lejos de Dios, tu condición era desastrosa, miserable y perdida; pero cuando lo conoces y lo aceptas como tu Salvador, él te perdona todos los pecados, te acepta con todos tus pasivos, toma tus iniquidades y las echa hasta lo profundo del mar y nunca más se acuerda de ellos.
A partir de entonces el Señor te ve como gente santa, escogida por él. ¿Has cambiado de un día para otro al punto de que ya no tienes pecado? ¿Eres otro para ser llamado santo? Físicamente sigues siendo igual y luchas por no pecar más, pero lo sigues haciendo. Los pensamientos inadecuados que tenías antes de bautizarte siguen asaltando tu mente. ¿Entonces qué cambió?
La diferencia es que Jesús ahora está en tu vida. No es lo que haces, sino lo que él ya hizo por ti en la cruz; no es lo que vives, sino lo que él ya vivió por ti. Ahora eres contado como santo y, aunque no eres perfecto, el Espíritu Santo sigue moldeando tu vida de acuerdo con la voluntad de Dios.
Mi querido amigo, Dios anhela que seas santo, escogido por él, para que formes parte de la nación que está redimiendo. Cuando lo aceptes será imposible no compartirlo, pues tu corazón te moverá con gozo a decir lo que Jesús ha hecho por ti y anunciarás acerca de la buena noticia que es estar perdonado por Dios. ¿Te gustaría ser parte de este pueblo especial escogido?.
Solo tienes que aceptar a Jesús como tu Dios; no tardes y date esa oportunidad hoy mismo porque todo es por su gracia.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2026
«POR SU GRACIA»
Por: Isaías Espinoza
Colaboradores: Anita Santillán y Silvia García F.
