lunes , 15 junio 2026
Lección de Universitarios 2026

inTerioriza

 

Con toda valentía

Aunque los discípulos de la iglesia primitiva no tenían preparación académica ni eran personas sofisticadas, aún podemos aprender mucho de ellos. A veces, Dios llama a personas que parecen poco calificadas, pero que confían en el poder de Dios en lugar de en sus propias capacidades. La historia de los discípulos nos recuerda que nuestro testimonio logra muy poco si intentamos darlo con nuestras propias fuerzas. Dios busca testigos que reconozcan su dependencia de él. Los discípulos solo lograron tener un impacto a gran escala por medio del poder del Espíritu Santo. Jesús les prometió: «Cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra» (Hechos 1: 8). El Espíritu Santo les dio poder para hacer cosas más allá de la capacidad humana y para predicar el mensaje de Cristo mucho más allá de sus fronteras.

El testimonio de los discípulos era más que palabras. En el nombre de Jesús, Pedro sanó a un cojo en el Templo de Jerusalén, lo que inmediatamente llamó la atención de la multitud y provocó la oposición de los dirigentes religiosos. Hoy en día, nuestro testimonio también debe incluir buenas obras a favor de los indefensos (ver Hechos 4: 9). Ayudar a las personas con sus necesidades físicas sensibiliza su corazón y da credibilidad a nuestro mensaje, aunque, ciertamente, también puede atraer una atención negativa.

Las autoridades intentaron silenciar a Pedro y a Juan, pero ellos no se dejaron intimidar. No se contentaban con ser testigos pasivos. Se sentían impulsados a ser testigos activos de Cristo. Hechos 4 utiliza repetidamente la palabra «valentía» para describir el testimonio de los discípulos (ver Hechos 4: 13, 29, 31). El Espíritu Santo los llenó de toda valentía y dio poder convincente a sus palabras. «Habían estado con Jesús» (Hechos 4: 13) y se sentían impulsados a hablar de él. Pedro y Juan declararon: «No podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído» (Hechos 4: 20). Cuando la gente observaba a los discípulos y escuchaba sus palabras, se daba cuenta de que no se trataba de una valentía que naciera de la autoconfianza, sino de una valentía que era el resultado de haber pasado tiempo con Jesús. Nadie podía negar que estos hombres habían cambiado porque habían estado con Jesús.

Esta no es una historia de hombres que perseguían con valentía sus propios intereses, sino de hombres que «predicaban con valentía la palabra de Dios» (Hechos 4: 31, NTV). Cuando renunciamos a nuestros propios planes y seguimos lo que Dios nos ha llamado a hacer, podemos avanzar sin temor a las consecuencias. Puede que nos enfrentemos a una feroz oposición y a grandes obstáculos, pero Dios nos da el poder para superar los obstáculos si somos fieles a su llamado y predicamos su mensaje.

¿Cómo era el testimonio de la iglesia cristiana primitiva? ¿Qué impacto tuvieron Pedro y Juan en quienes escucharon su testimonio?

2do trimestre 2026 «UNA RELACIÓN MÁS ÍNTIMA CON DIOS»
Lección # 12 «HABLAR DE JESÚS AL MUNDO»

Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez

Matinales relacionados

inTerpreta

  Consejos para hablar de Jesús La pregunta para ti es: ¿A...

inTro

  Lee el texto de esta semana: Hechos 4 Somos testigos suyos Al...

inQuiere

    inQuiere A medida que avanzamos en este estudio, es importante...

imPlícate

    Ver a Jesús ¿Alguna vez deseaste poder ver a Jesús...