sábado , 2 mayo 2026
Lección de Universitarios 2026

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El fiel Daniel

Daniel es uno de los grandes héroes de la Biblia. Su valentía y fidelidad en un entorno hostil son inspiradoras. A pesar de la tremenda presión para adoptar las costumbres babilónicas, «Daniel se propuso no contaminarse con la comida y el vino del rey» (Daniel 1: 8). Daniel era un estudiante diligente y tenía una mente aguda. «Dios les dio inteligencia y entendimiento para comprender toda clase de libros y toda ciencia. Daniel entendía además el significado de toda clase de visiones y sueños» (Daniel 1: 17). La Biblia describe a Daniel como sabio (ver Daniel 1: 20; 2: 14, 21, 23, 48) porque el Espíritu de Dios estaba en él (ver Daniel 4: 9, 18; 5: 14; 6: 3). También era muy amado por el cielo (ver Daniel 9: 23; 10: 11). Estas son algunas de las características de un hombre que tenía una conexión sólida y estable con Dios.

En Daniel 2 leemos que el rey Nabucodonosor dictó una sentencia de muerte contra todos los sabios de Babilonia porque no pudieron revelar ni interpretar su sueño. Con la vida repentinamente amenazada, Daniel y sus amigos buscaron la misericordia de Dios con respecto al sueño y su significado (ver Daniel 2: 18). Dios respondió las oraciones dándole a Daniel el mismo sueño que le había dado a Nabucodonosor. Cuando Daniel se despertó por la mañana, alabó a Dios con una inspiradora oración de gratitud (ver Daniel 2: 20-23). Su oración reveló una actitud humilde, una confianza calmada y una fe viva. Reconoció el poder soberano de Dios sobre todo lo que existe, y le dio el crédito por ser la fuente de toda sabiduría y conocimiento.

Con el paso de los años y los cambios de poder en el imperio, Daniel siguió siendo consejero real y la Biblia lo describe como distinguido «porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino» (Daniel 6: 3, RV95). «Era fiel, y ningún error ni falta hallaron en él» (Daniel 6: 4, RV95). A pesar de los celos feroces y las intrigas de sus compañeros, Daniel se mantuvo constante e inamovible en su vida de oración (ver Daniel 6: 5-10).

Cuando recibió la noticia de que el rey había promulgado una ley que prohibía orar a cualquier dios que no fuera el rey, Daniel no vaciló (ver Daniel 6: 10). Se fue a su casa y oró tres veces, como siempre había hecho. Incluso abrió las ventanas hacia Jerusalén antes de arrodillarse a «orar y alabar a Dios» (Daniel 6: 10). Daniel decidió que prefería enfrentarse a la muerte antes que orar en secreto. Sin importar las dificultades que enfrentara, continuó alabando y dando gracias a Dios. Ya fuera que sus circunstancias fueran adversas o favorables, Daniel tenía constancia, para que nada interrumpiera su vida de oración. Su ejemplo nos desafía a ser fieles en nuestra vida de oración también.

¿Qué excusas ponemos para no tener una vida de oración más constante? ¿Cómo desafía la historia de Daniel estas excusas?

2do trimestre 2026 «UNA RELACIÓN MÁS ÍNTIMA CON DIOS»
Lección # 06 «MI VIDA DE ORACIÓN»

Colaboradores: Jassiel Taveras de la Rosa y Adriana Jiménez

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