«No tengan otros dioses aparte de mí». Deuteronomio 5:7
El reino de Israel se había dividido. Roboam quedó como rey sobre Judá y Benjamín, mientras que Jeroboam reinaba sobre las otras diez tribus de Israel. Jeroboam reconstruyó la ciudad de Siquem y se quedó a vivir ahí. Pero pensó: «La familia de David puede recuperar el reino si mi pueblo va a Jerusalén a ofrecer sacrificios en el templo».
Estuvo pensando en qué hacer para impedir que su pueblo regresara a Jerusalén para adorar en el célebre templo de Salomón. Entonces, construyó dos becerros de oro para que la gente los adorara y así nadie acudiera a Jerusalén.
A Dios no le agradó esto, y envió a un profeta de Judá para mostrarle las consecuencias de sus acciones: el altar iba a ser destruido. Jeroboam se enojó mucho y trató de dañar al profeta sin conseguirlo.
A Jesús no le agrada que adoremos estatuas, objetos y dioses falsos, pues él es el único Dios verdadero.
Actividad. Con la ayuda de tu papá y mamá, traza en una hoja una tabla con los días de la semana y los deberes a realizar durante la misma. lleva un registro de las tareas que vayas completando. Por cada deber bien realizado, te darán una recompensa.
Oración. Querido Jesús, ayúdame a adorarte solo a ti.
Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez
