lunes , 17 agosto 2026
Notas de Ellen G. White 2025

El juez de toda la tierra

 

Durante los mil años que transcurrirán entre la primera resurrección y la segunda, se verificará el juicio de los impíos.

El apóstol Pablo señala este juicio como un acontecimiento que sigue al segundo advenimiento. “No juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor; el cual sacará a luz las obras encubiertas de las tinieblas, y pondrá de manifiesto los propósitos de los corazones”. 1 Corintios 4:5 (VM). Daniel declara que cuando vino el Anciano de días, “se dio el juicio a los santos del Altísimo”. Daniel 7:22. En ese entonces reinarán los justos como reyes y sacerdotes de Dios. San Juan dice en el Apocalipsis: “Vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y les fue dado juicio”. “Serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años”. Apocalipsis 20:4, 6. Entonces será cuando, como está predicho por San Pablo, “los santos han de juzgar al mundo”. 1 Corintios 6:2. Junto con Cristo juzgan a los impíos, comparando sus actos con el libro de la ley, la Biblia, y fallando cada caso en conformidad con los actos que cometieron por medio de su cuerpo. Entonces lo que los malos tienen que sufrir es medido según sus obras, y queda anotado frente a sus nombres en el libro de la muerte (El conflicto de los siglos, pp. 641, 642).

El Salvador había hablado abiertamente a Pilato explicándole su misión como testigo de la verdad. Pilato había despreciado la luz. Había abusado del alto cargo de juez renunciando a sus principios y autoridad bajo las exigencias de la turba. Jesús no tenía ya más luz para él. Vejado por su silencio, Pilato dijo altaneramente:

“¿A mí no me hablas? ¿no sabes que tengo potestad para crucificarte, y que tengo potestad para soltarte?”

Jesús respondió: “Ninguna potestad tendrías contra mí, si no te fuese dado de arriba: por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene”.

Así, el Salvador compasivo, en medio de sus intensos sufrimientos y pesar, disculpó en cuanto le fue posible el acto del gobernador romano que le entregaba para ser crucificado. ¡Qué escena digna de ser transmitida al mundo para todos los tiempos! ¡Cuánta luz derrama sobre el carácter de Aquel que es el Juez de toda la tierra! (El Deseado de todas las gentes, pp. 685, 686).

El Señor está haciendo su obra. Todo el cielo está conmovido. El Juez de toda la tierra ha de levantarse pronto para vindicar su autoridad insultada. La señal de la liberación será puesta sobre los que guardan los mandamientos de Dios, reverencian su ley y rechazan la marca de la bestia y su imagen (Testimonios para la Iglesia, t. 5, p. 427).

Notas de Elena G. White para la Escuela Sabática 2025.
2do. Trimestre 2025 «ALUSIONES, IMÁGENES Y SÍMBOLOS: CÓMO ESTUDIAR LA PROFECÍA BÍBLICA»
Lección 10: «SOBRE QUIENES HA LLEGADO EL FIN»
Colaboradores: Xiomara  Moncada y Karla González

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