lunes , 5 octubre 2026
Lección de Univversitarios 2025

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Oraciones nocturnas cuando hay mucho en juego

La gama de necesidades, amenazas y distracciones que Jesús enfrentó durante su ministerio terrenal va más allá de lo que cualquier persona pueda experimentar. Sus cargas se hicieron más pesadas porque su propio pueblo lo rechazó (Juan 1: 11). Fue traicionado (Mat. 26: 24), capturado (vers. 50), abandonado por sus discípulos (vers. 56), acusado falsamente (vers. 60; 27: 12), escupido y golpeado (26: 67), azotado y crucificado en una cruz (27: 26).

Durante los tres años y medio del ministerio público de Jesús, él enfrentó a diario amenazas de los fariseos. Podríamos pensar que Jesús era de alguna manera inmune al miedo y a la ansiedad que todos nosotros sentimos en una situación amenazante, pero ¿fue realmente así?

Jesús a menudo se retiraba a orar cuando enfrentaba momentos tensos durante su ministerio. En Lucas 5: 12 al 15 se encuentra el relato de cuando Jesús sanó a un leproso. Para evitar levantar oposición, Jesús lo instó a que no le contara a nadie sobre el milagro, pero el hombre se lo contó a todo aquel que quisiera escucharlo, y las élites gobernantes se pusieron celosas de la creciente popularidad de Jesús. «Pero Jesús se retiraba a orar a lugares donde no había nadie» (vers. 16). Este no es un comentario casual. Jesús sabía que su misión era someterse a la cruz y morir por los pecados del mundo, pero también sabía que esta misión se complicaría si ganaba prominencia demasiado rápido. A veces, atrapado entre las necesidades de la gente y su llamado a la cruz, Jesús huía a su altar en el desierto, su lugar de adoración, donde recibía consuelo, guía y poder para seguir adelante. Sin embargo, esta no fue la única circunstancia que llevó a Jesús a pasar toda la noche en comunicación con Dios.

Después de que Jesús sanó en sábado a un hombre que tenía una mano seca, los fariseos se enfurecieron y «comenzaron a discutir qué podrían hacer contra Jesús» (Luc. 6: 11). ¿Te imaginas cómo se sintió Jesús al final de ese día? Primero vino «el subidón» de curar a alguien necesitado, seguido rápidamente del «bajón» de que las personas más poderosas y mejor acomodadas de la sociedad conspiraran para asesinarlo. Fue en este contexto que Jesús sintió la necesidad de pasar una larga sesión nocturna con Dios.

Después de esa larga noche de adoración y oración, Dios le dijo a Jesús que escogiera discípulos para que ministraran y viajaran con él (vers. 12-16). Si bien es cierto que Jesús eligió a los discípulos para prepararlos para llevar adelante el ministerio del evangelio después de su muerte, también los eligió porque necesitaba tener un grupo de amigos. Necesitaba apoyo emocional y, durante esa noche de oración, Dios le dijo cómo encontrarlo.

Después de repasar el texto que escribiste y estudiaste:

  • ¿Qué enseñanzas o conclusiones extraes?
  • ¿Qué preguntas te surgen?
  • ¿Qué partes te parecen más difíciles?
  • ¿Qué otros principios y conclusiones encuentras?

¿Qué necesidades impulsaron a Jesús a la oración?

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2025.
2do trimestre 2025 «DE VUELTA AL ALTAR»
Lección #08 «LA EXPERIENCIA DE  JESÚS ANTE EL ALTAR – 2a PARTE»
Colaboradores: Felipe Torres y Adriana Jiménez

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