lunes , 24 agosto 2026
Lección E. Sabática Universitarios 2021

inVita -TENTADO EN TODO

Una pregunta recurrente es si Jesús fue tentado en el aspecto sexual. Hay quienes piensan que Jesús fue tentado con todos los pecados imaginables que han existido en este mundo desde el principio de los tiempos hasta ahora. Esta perspectiva no es descabellada, porque Hebreos 4: 15 dice que Jesús «fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado» (RV95). Sin embargo, ¿cómo podrían dirigirse a una sola persona todas las tentaciones de la humanidad, desde las más pequeñas hasta las más desafiantes (hablando en términos cuantitativos, no cualitativos)? ¿ Y las tentaciones propias de las mujeres? ¿Y las tentaciones de la era moderna, que existen hoy pero no existían entonces? ¿ Cómo podría la vida de un hombre (de unos treinta y tres años) ser suficiente para este nivel de exposición?

Lo cierto es que tanto Hebreos 2: 14-18, como el capítulo 4 del mismo libro, establecen que Cristo era perfecto y que hace provisiones perfectas para que nosotros también obtengamos la victoria, que pone a nuestra disposición su gracia poderosa y misericordiosa, que era un ser humano semejante a nosotros, y que ayuda a todos los que se lo piden. Sin embargo, el resto de la Epístola a los Hebreos recalca que Cristo era mejor que todos los arquetipos anteriores: mejor que los ángeles (caps. 1—2), mejor que Moisés (cap. 3), mejor que Josué y todos los que estaban con él (cap. 4), mejor que los sacerdotes (caps. 5—7), y mejor que el ministerio del santuario terrenal (caps. 8—10). El capítulo 11 destaca a aquellos que entendieron, por fe, que Cristo era mejor y que superaba lo que la humanidad podía proporcionar; y remata en el capítulo 12 presentando a Cristo como nuestro ejemplo. Pero, dónde nos lleva todo esto? A que, más que ser tentado con cada pecado individual, Jesús, que era humano en todos los sentidos y también divino en todos los sentidos, que tentado con todos los diferentes tipos de pecado. En última instancia, todo pecado se reduce a servirse uno mismo o servir a Dios, seguir los deseos egoístas o seguir los deseos desinteresados de Dios.

Así como la humanidad puede ser tentada a satisfacer deseos como el hambre y la sexualidad a través de métodos egoístas, Jesús mismo también fue tentado a satisfacer sus deseos de esa manera. Por ejemplo, deseaba saciar su hambre. Satanás lo tentó a usar su divinidad (la capacidad de crear algo de la nada) para convertir piedras en pan. No hay nada de malo en saciar el hambre, pero si es malo usar el poder por razones egoístas. Otro ejemplo es el deseo de Dios de salvar al mundo y a la humanidad.  ¡No hay nada de malo en ello! Pero Satanás tentó a Jesús a utilizar su divinidad para escapar de las pruebas y sufrimientos que eso entrañaría. Aunque esas no son exactamente nuestras mismas tentaciones, las tentaciones de Jesús siguen siendo básicas «en todo›.  Que alegría que las Escrituras aclaran: «Pero sin pecado»!

Dado que Jesús vino como un ser humano, «en condición débil como la del hombre pecado› (Rom. 8: 3), él puede entender nuestras tentaciones y compadecerse de nosotros, porque fue tentado de la misma manera en su estado de Dios humano. Cuando habló de los peligros de la lujuria, debe ser porque él que tentado en todo, incluido este aspecto, como hombre. Qué bien que la Biblia dice que él fue sin pecado; ni siquiera con el pensamiento cedió a la tentación. Y así como él no cedió, nos promete que también podemos lograrlo si lo invitamos a él a nuestro corazón (Apoc. 3: 20-21). Y gracias a su victoria, como nuestro sumo sacerdote puede perdonar nuestro pasado compadeciéndose de nuestras debilidades (ver Heb. 4:15); como Vencedor puede «socorrer a los que son testados» (Heb. 2: 18); como Justo, puede impartirnos su justicia (véase 1 Juan 2: 1); como Autor y Consumador de la fe puede ser el ejemplo de quienes fijamos nuestros ojos en él (Heb. 12: 2); como Creador puede regenerar la pureza en nuestra vida, independientemente de lo que hayamos hecho en el pasado.

Apocalipsis 14: 4 describe que, en los últimos días, habrá un pueblo que «sigue al Cordero por dondequiera que va». Fueron redimidos y se les llama «vírgenes , no porque son todos sexualmente inactivos, sino porque eran pecadores (Rom. 3: 21) pero recibieron la justicia pura de Jesús. La pureza no se puede alcanzar por medio de táctica, esfuerzo, educación o mérito, sino simplemente por el compromiso inquebrantable de seguir al Cordero dondequiera que va.

Reflexiona de nuevo en 1 Corintios 6: 9-20 y trata de identificar a Jesús en el texto.

  1. ¿Cómo puede Jesús ser el Creador, Sumo Sacerdote, Vencedor y Autor de pureza en tu vida?
  2. ¿En qué sentido puedes ver a Jesús en forma diferente, o identificar algún rasgo nuevo de él, basándote en los versículos anteriores?
  3. ¿Cómo respondes al ver a Jesús de esa manera?

#Inverso                                                                                       
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Lección de Escuela Sabática Para Jóvenes Universitarios 2021.
3rd. trimestre 2021 “LOS PRINCIPIOS BÍBLICOS DE LA SEXUALIDAD”
Lección 13«PUREZA »
Colaboradores: Israel Esparza & Mayra Cota

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