En el estudio de la Palabra, dejad en la puerta de la investigación vuestras opiniones preconcebidas y vuestras ideas heredadas del ambiente y cultivadas individualmente. Nunca descubriréis la verdad si estudiáis las Escrituras para vindicar vuestras propias ideas. Dejad estas ideas a la puerta y acercaos con el corazón compungido para oír lo que el Señor tiene que deciros. Al sentarse el humilde indagador de la verdad a los pies de Jesús para aprender de él, la Palabra le da entendimiento. Cristo dice a los que son demasiado sabios en su propio concepto para estudiar la Biblia: Si queréis haceros sabios para la salvación, debéis haceros mansos y humildes de corazón.
No leáis la Palabra a la luz de opiniones anteriores; investigadla, en cambio, cuidadosamente y con oración, con una mente libre de prejuicios. Si al leerla, se produce la convicción y veis que las opiniones que habíais acariciado no están en armonía con la Palabra, no tratéis de hacer concordar la Palabra con esas opiniones. Haced concordar vuestras opiniones con la Palabra. No permitáis que lo que habéis creído o practicado en lo pasado gobierne vuestro entendimiento. Abrid los ojos de vuestra mente para contemplar maravillas en la ley. Descubrid lo que está escrito y afirmad después vuestros pies en la Roca eterna.
#MensajeParaLosJóvenes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Libro Mensaje Para los Jóvenes
Sección 8—LA VIDA DE DEVOCION —capítulo 83
Por: Elena G De White
Colaboradores:Liseth Orduz & América Lara
