sábado , 10 octubre 2026
Matinal Para Damas 2022

CICATRICES DE ORO

«Dios escogió lo despreciado por el mundo  -lo que se consideró como nada- y lo usó para convertir en nada lo que el mundo considero importante. Como resultado, nadie puede jamás jactarse en presencia de Dios« (1 Cor. 1:28, 29, NTV).

El Kintsugi es un arte milenario japonés que se usa para reparar jarros o platos de cerámica rotos, en lugar de tirarlos a la basura. Lo extraordinario de esta técnica es que, en lugar de usar un pegamento invisible, los japoneses utilizan un barniz de resina mezclado con polvo de oro, resaltando así las imperfecciones. La idea es que las «cicatrices», las vetas de oro de un objeto reparado, lo hacen más hermoso porque cuentan una historia de redención. A través de esta técnica, lo que hubiera sido basura se transforma en tesoro valioso.

Dios es un maestro artesano que utiliza nuestros peores errores para narrar una poderosa historia de redención. Sin embargo, a veces nos avergüenzan  las cicatrices; queremos editar el pasado y pretender que nunca nos quebramos. Pensamos que tendremos mayor influencia y prestigio si aparentamos ser perfectas. ¡No podríamos estar más equivocadas! El autor cristiano Craig Groeschel, en Soul Detox [Desintoxicación del alma], lo explica de esta manera: «Podemos impresionar a los demás con nuestras fortalezas, pero nos conectamos con los demás a través de nuestras debilidades». Las cicatrices de oro que llevamos en el corazón dan gloria a Dios, quien nos sanó. También nos dan una oportunidad única para acercarnos a las personas que tienen, o han tenido, heridas similares.

¡Son un símbolo de esperanza!

Los agujeros y las rajaduras permiten que pase  la luz. «Cuando las cosas se desmoronan, los pedazos rotos permiten que muchas cosas entren, y una de ellas es la presencia de Dios», escribe Shauna Niequist en Bittersweet [Agridulce]. Irónicamente, las imperfecciones y los errores que desesperadamente intentamos ocultar pueden ser herramientas ideales en las manos de Dios. Dejemos que  él nos sane y que las cicatrices cuenten la historia de su maravilloso poder.

Señor; te agradezco porque tú puedes transformar mi vergüenza en un símbolo de esperanza. Dame la valentía y la integridad emocional que necesito para ser auténtica, para contar mi verdadera historia para la gloria de tu nombre.

#MatinalDeDamas
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Lecturas Devocionales para Damas 2022
“SIN MIEDOS NI CADENAS”
Por: VANESA PIZZUTO
Colaboradores: Nathalia Bernal & Adriana Jiménez

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