jueves , 8 octubre 2026
Matinal Para Jóvenes 2018

Vivir para Cristo

«Porque en Dios nos movemos y existimos» Hechos 17: 28

EN JUNIO DE 2001 ME TRASLADARON a un e inexperto pastoral, como joven e inexperto yo tenía que ir a presentar mis « credenciales» ante dos de los ancianos más influyentes: el hermano X y el hermano Z.

Tratando de lidiar con el sofocante calor  de la República Dominicana, una tarde  decidí visitar a los hermanos X y a Z vistiendo una camisa manga corta y sin corbata. Mientras visitaba al hermano X  me dijo: « Pastor, su camisa denota  que este usted es un hombre sencillo, que se identifica con los miembros en su vestimenta.  Me gusta verlo así, jovial, ligero, y no con esa formalidad impenetrable que caracteriza a muchos pastores».

Lleno de ánimo salí hacia la casa del hermano Z. La verdad es que me parece  que no fui bien recibido por él. Siempre he pensado que el « servicio informativo» del hermano Z le hizo saber que yo había visitado primero al hermano X, y eso  restó puntos a mi visita. Minutos después de haberme presentado como su nuevo pastor, el hermano Z arremetió contra mí: « Ese es el problema de los pastores de  ahora, no son formales. Usted no debe visitar a los hermanos en camisas de mangas  cortas. Usted tiene que andar con traje y corbata siempre, marcando la diferencia  entre el dirigente y los dirigidos». ¡Quedé perplejo!

¿Cuál de los dos tenía razón? ¿A quién debía complacer? ¿Al hermano X o al hermano Z? ¿De verdad era competencia de ellos determinar de qué largo debían ser las mangas de mi camisa? El Evangelio de Lucas dice que la gente criticaba a Juan el Bautista porque ayunaba demasiado, y al mismo  tiempo reprochaban  a Cristo porque  comía (ver Lucas 7: 33-34). Es decir, ya sea de un lado o del otro siempre tendremos que lidiar con personas que criticarán todo lo que hagamos. ¿Qué debemos hacer en esas situaciones? ¿Afanarnos para que los demás cambien su opinión respecto a nosotros? ¡Imagínate que ni siquiera Jesús pudo lograrlo!

Más bien nos conviene entender que « ninguno de nosotros vive para  sí […) vivimos, para el Señor vivimos » (Romanos 14: 7-8)

Si vivo para el Señor, entonces mi mayor preocupación  nunca debe ser que opinan X o Z de mi camisa, sino qué opina Cristo.

J Vladimir Polanco

Director de la revista Prioridades.

#MatinaldeJóvenes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Jóvenes 2018
“365 vivencias de jóvenes como tu

Por: Al Richard Powel, Jorge L. Rodríguez

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