«VIVE DANDO EJEMPLO DE JESÚS»

«Sed imitadores míos, así como yo lo soy de Cristo».

1 Corintios 11: 1

Todos en la vida tienen a una persona que admiran, respetan, idealizan e incluso quieren imitar. En algunas ocasiones,  esa persona suele ser algún padre, un maestro, un amigo de la infancia, un abuelo, entre otros. La generalidad es que la persona que recibe la admiración no la anda buscando. Quizá algunos padres quieran que se imite la conducta de esa persona, pero normalmente esa decisión proviene de quien quiere imitar.

El apóstol Pablo parece muy atrevido en  este versículo. Está asumiendo que su vida es suficientemente buena para ser imitada y da a entender que es parecida a la del Señor Jesús. La verdad es que, como ser humano, en el sentido común de las cosas, es bastante difícil decirle a los demás que te imiten porque imitas a Cristo. Por lo general se piensa que la vida, aunque buena, dista mucho de la vida perfecta de Jesús.

Cristo dijo: «Porque ejemplo os he dado para que, como yo os he hecho, vosotros también hagáis; (Juan 13:15). Por supuesto, ¿quién puede cuestionar esta declaración? Jesús es Dios, vivió una vida perfecta en tu favor y su declaración no es un atrevimiento, sino una afirmación de su vida perfecta, de una vida sin pecado y de una vida a la que no se le puede encontrar tacha alguna

El apóstol entiende esta gran diferencia con claridad, pero su vida está tan íntimamente ligada al Espíritu Santo que se pone como ejemplo, dando como referente la vida de Cristo. Aunque muchos pudieran cuestionar la declaración del apóstol Pablo, lo cierto es que vivió una vida a la altura de un verdadero discípulo de Jesús y, por tanto, llevó una vida digna de ser imitada.

Hoy vives en un mundo turbulento y parece que tu vida está muy lejos de parecerse a la del apóstol Pablo. Sin embargo, tienes las mismas posibilidades que él dé vivir una vida íntima con el Espíritu Santo y, aunque muchos la pudieran cuestionar, puedes llegar a estar tranquilo y en paz con tu conciencia, viviendo de acuerdo con la voluntad de Dios.

No sabes si alguien te imitará, pero vive de tal forma que si alguien quiere imitarte, sea atraído por la influencia del Señor. ¿Es imposible? Quizá, pero la Biblia dice que todo es posible para quien tiene fe.

Mientras esperas a Jesús, gózate en vivir plena y libremente imitando al Rey de reyes y Señor de señores, porque todo su gracia.

 

Tomado de: Lecturas Devocionales para Adultos 2026
«POR SU GRACIA»
Por:  Isaías  Espinoza
Colaboradores: Nesthor Caraballo y Silvia García F.

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