jueves , 29 octubre 2026
Devoción Familiar 2023

VENGA COMO ESTÉ

“Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera». Juan 6:37

Las estaciones de televisión de Barcelona, España, transmitían programas en los que los desempleados podían hablar sobre sus calificaciones para posibles trabajos. Un hombre llamado Bernardino conmovió a los televidentes con su historia de pesares y de hambre. La gente llamaba a la estación para ofrecerle todo tipo de trabajos y hasta contribuciones en efectivo. Él llegó a hacer arreglos para colectar el dinero: pero cuando ya se iba del estudio, lo esperaba la policía. 

Las autoridades policiales lo habían reconocido. Se trataba de un tristemente célebre ladrón, conocido como El Niño, buscado por robo de joyas valuadas en miles de dólares. 

Muchos que ansían la ayuda divina, a la vez temen exponerse. Su profundo sentimiento de culpa los mantiene alejados de Dios. Lo ven como un policía, listo para arrestarlos; o como un juez, presto a condenarlos. Creen que tienen que ‘limpiarse” antes de ir a él. Su sentido de culpabilidad les impide acercarse a Dios, tales como son. 

Sin embargo, Dios aconseja exactamente lo contrario. En la página 31 de El camino a Cristo, Elena G. de White declara. “Si percibís vuestra condición pecaminosa, no aguardéis hasta haceros mejores a vosotros mismos. 

¡Cuántos hay que piensan que no son bastante buenos para ir a Cristo! ¿Esperáis haceros mejores por vuestros propios esfuerzos?… No debemos permanecer en espera de persuasiones más fuertes, de mejores oportunidades, o de tener un carácter más santo. Nada podemos hacer por nosotros mismos. Debemos ir a Cristo, tales como somos”. 

Los brazos de Cristo están abiertos para recibir al culpable. Si no fuéramos pecadores, no tendríamos necesidad de recurrir a Jesús. Él rechaza el orgullo, la arrogancia y la justicia propia; no al pecador. Amorosamente, nos alienta con estas palabras: “Al que a mí viene, no le echo fuera” (Juan 6:37) 

Jesús nos invita a acudir a él con nuestras vidas agobiadas por la culpa, la ansiedad, el temor, las preocupaciones, el estrés, los fracasos y las debilidades; en suma, con toda nuestra carga de pecado, para depositarla a sus pies. Si acudimos a él, nos abrazará con amor y nos encaminará de nuevo por la senda del bien. 

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Lecturas Devocionales Familiares 2023
«SOBRE TIERRA FIRME»
Por: MARK FINLEY
Colaboradores: Familia Mariscal & Paty Solares

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