«Hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos […] y está en todos» (Efesios 4: 6).
[Anude los cordeles por una de sus puntas y clave esa punta en la pared. Así sus manos van a estar libres para demostrar el trenzado.]
¿Sabes cuántas cuerdas tengo? Hay tres cuerdas. Voy a trenzarlas para tener Juna sola cuerda. [Demuéstrelo, y permita que su niño lo haga.]
¡Ahora tenemos una cuerda fuerte! Empezamos con tres cuerdas, pero cuando están entrelazadas, se convierten en una sola cuerda.
Veamos de qué están hechas estas otras cuerdas. [Deshile las puntas de otras cuerdas trenzadas y comente la forma en que algunas están torcidas o tramadas, etc]
Dios es tres Personas, pero un solo Dios. Así como nuestra cuerda tiene tres cuerdas separadas, Dios es tres Personas. Pero al juntar todas las cuerdas se convierten en una cuerda fuerte, igual como nuestro Dios es un solo Dios.
Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo son tres Personas diferentes, y hacen cosas diferentes. Pero actúan juntos como un Dios. Cada uno nos ama y desea ayudarnos, y se apoyan entre sí para protegernos.
Querido Dios, quiero aprender cada vez más y más de ti. Amén.
Materiales: Tres cordeles fuertes de unos 50 cm (medio metro) de largo, diferentes clases de cuerdas trenzadas.
Actividad: Representar las tres Personas de la Deidad por medio de una cuerda trenzada
Tomado de: Lecturas devocionales para los más pequeños 2014
«¿Qué dice Jesús?»
Rosanne C. Tetz
