martes , 9 junio 2026
Devocional Vespertino 2024

«UNA TRADICIÓN ORAL»

«Adán vivió novecientos treinta años y después murió». Génesis 5: 5, NTV

La vida de Adán estuvo llena de dolor, humillación y arrepentimiento continuo. Mientras enseñaba a sus hijos y nietos el temor del Señor, a menudo se sentía amargamente reprendido a causa del pecado que había traído tanta desdicha a su posteridad. Cuando abandonó el hermoso Edén, el saber que debía morir lo llenaba de terror. Miraba a la muerte como una temible calamidad. […] Se hacía a sí mismo los más amargos reproches por su primera gran transgresión. Suplicaba el perdón de Dios mediante el Sacrificio prometido. Había sentido profundamente la ira de Dios a causa del crimen cometido en el paraíso. Fue testigo de la corrupción general que finalmente obligó a Dios a destruir a los habitantes de la tierra mediante un diluvio. Aunque al principio le pareció tan terrible la sentencia de muerte pronunciada sobre él por su Hacedor, después de haber vivido varios cientos de años, consideraba que era un acto de justicia y misericordia de parte de Dios poner fin de esa manera a una vida desdichada A medida que presenciaba las rápidas señales de decadencia en la caída de las hojas y el marchitar de las flores, Adán sufría más profundamente de lo que hoy sufren los seres humanos que lloran a sus muertos. La muerte de las flores no era una causa tan grande de dolor, porque eran más efímeras y endebles; pero cuando los altos y majestuosos árboles dejaban caer sus hojas, se vio frente a la disolución general de la hermosa naturaleza que Dios había creado para beneficio especial de la humanidad

A sus hijos y a sus nietos, hasta la novena generación, Adán describió las perfecci0nes de su hogar edénico y también la caída con sus espantosos resultados. Les declaró que el pecado sería castigado en cualquier forma que existiera y les rogó que obedecieran a Dios, quien los trataría misericordiosamente si lo amaban y obedecían.

A Adán se le ordenó que enseñara a sus descendientes el temor del Señor y que mediante su ejemplo de humilde obediencia, los condujera a tener en alta estima las ofrendas que simbolizaban al Salvador venidero. Adán atesoró cuidadosamente 10 que Dios le había revelado, y lo transmitió oralmente a sus hijos y a los hijos de sus hijos. De esta forma se preservó el conocimiento de Dios.— The Signs ofthe Times, 6 de febrero de 1879.

 

www.meditacionesdiarias.com
https://www.facebook.com/meditacionesdiariass
https://play.google.com/store/apps/details?id=com.meditacionesdiarias.mobile

Devocional Vespertino para 2024.
«Conflicto y Valor»
Por: Elena G de White
Colaboradores: Ismael Sánchez y Silvia García

 

Matinales relacionados

«EL PLAN DE DIOS PARA MÍ»

«El Señor, el Dios de la batalla, ha hablado; ¿quién podrá cambiar...

«LAS PRIMERAS COSAS EN PRIMER LUGAR»

<<Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas...

«DIOS SE ACUERDA DE LOS SUYOS»

«Ay de los que viven en la tierra y en el mar,...

«NO NECESITAMOS DESESPERARNOS»

«Porque siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará;...