Feliz el hombre que descubre por sí mismo que la Palabra de Dios es lámpara a sus pies y lumbrera su camino: Una luz que resplandece en los lugares tenebrosos. Es la guía celestial del hombre. Pero hay tantos, ¡oh, tantos! que no tienen otro guía fuera de las opiniones de los hombres finitos, los prejuicios, las pasiones o sus propios cambiantes sentimientos. Sus mentes se hallan en un estado de excitación e incertidumbre. Padecen constantemente de fiebre mental.
Si siguiera a Cristo, la Palabra de Dios sería para usted una columna de nube de día y una columna de fuego de noche. Pero usted no ha hecho de la honra de Dios el primer objeto de la obra de su vida. Tiene la Biblia. Estúdiela por sí mismo. Las enseñanzas de la guía divina no deben ser ignoradas ni pervertidas. La mente divina guiará a los que deseen ser conducidos. La verdad es la verdad, e iluminará a los que la busquen con corazón humilde. El error es error, y no importa cuanta filosofía mundana se le pueda añadir, no lo convertirá en verdad.
“Habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. 1 Corintios 6:20. ¿Qué requiere el Señor de su herencia adquirida con sangre? La santificación de todo el ser: una pureza semejante a la de Cristo, perfecta conformidad con la voluntad del Señor. ¿En qué consiste la belleza del alma? En la presencia de la gracia de Aquel que dio su vida para redimir a los hombres y las mujeres de la muerte eterna…
No hay súplicas más tiernas, no hay lecciones más claras, no hay mandamientos tan poderosos y protectores, ni promesas tan plenas como las que señalan al pecador la Fuente abierta para lavar la culpa del alma humana (Cada día con Dios, 28 de junio, p. 186).
Un pasaje estudiado hasta que su significado es claro para la mente y su relación con el plan de salvación es evidente, es de más valor que la lectura detenida de muchos capítulos sin tener ningún propósito definido y sin obtener ninguna instrucción positiva. Llevad con vosotros vuestra Biblia. Apenas tenéis la oportunidad leedla: fijad los textos en vuestra memoria. Aun cuando estéis caminando por las calles podéis leer un pasaje y meditar en él, fijándolo así en la mente.
Están por sobrecogernos tiempos que probarán las almas de los hombres; los que son débiles en la fe no resistirán la prueba de aquellos días de peligro. Las grandes verdades de la revelación deben ser estudiadas cuidadosamente, porque todos necesitaremos un conocimiento inteligente de la Palabra de Dios. El estudio de la Biblia y la comunión diaria con Jesús nos darán nociones bien definidas de responsabilidad personal y fuerza para subsistir en el día de la prueba y tentación. Aquel cuya vida esté unida con Cristo por vínculos ocultos será guardado por el poder de Dios mediante fa fe que salva (In Heavenly Places, p. 138; parcialmente en En los lugares celestiales, 11 de mayo, p. 140).
Notas de Elena G. White para la Escuela Sabática 2026.
2do. Trimestre 2026 «CRECIENDO EN NUESTRA REALCION CON DIOS»
Lección 5: «COMO ESTUDIAR LA BIBLIA»
Colaboradores: Xiomara Moncada y Karla González
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