«Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino». Salmo 119:105

-A mí me pareció muy interesante y aprendí mucho- comentó Susana. -Me sorprendieron muchas cosas que no sabía -añadió Mateo. -Muchas cosas más irán aprendiendo con el tiempo- continúo el papá- si cada día leen la Biblia para conocer bien a Jesús.
-Yo deseo mencionar algo interesante de la Sra. Elena White – intervino la mamá-. Ella asistió por última vez a su reunión de la Asociación General en 1909. Ya era una mujer anciana, había seguido su ministerio viajando, predicando y sobre todo, escribiendo. Habló por última vez en esa reunión ante los líderes y representantes de la Iglesia Adventista de todo el mundo a donde había llegado nuestro mensaje en esa época. Cuando terminó ya iba a sentarse, peo se regresó, tomó la Biblia, la alzó, y su últimas palabras para los presentes fueron:»Les recomiendo este libro», y se sentó. Su último consejo fue que su pueblo no dejara de leer la Palabra de Dios, el mejor libro del mundo.
-Nosotros deseamos seguir descubriendo los tesoros de la Biblia, ¿verdad, Mateo? – invitó Susana a su hermano a comprometerse. -Sí, estoy de acuerdo- respondió Mateo. – Me parece que cada uno de nosotros ha tomado la mejor decisión: aceptar a Jesús y seguir alimentándose cada día de la Biblia. Les agradezco su diligencia y su entusiasmo al participar todos los días en el culto. Sigamos descubriendo este libro, que es el libro más maravilloso del mundo. Terminamos un año más, pero iniciemos con ese propósito el que viene.
¿Qué les parece su le pedimos a Jesús que nos ayude a cumplir este propósito? – concluyó el papá.
Tu oración:
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¿Sabías que?
¿La encuesta que hizo el Grupo Bama en el año 2016 con adolescentes reveló que el 37% de ellos nunca lee su Biblia?
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Tomado De: Lecturas Devocionales Para Menores 2020.
“Descubre el Mejor Libro del Mundo”
Por: Noemí Gil Gálvez
Colaboradores: Carlita Mariscal & Karla González.