«Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias». Salmo 103: 3, NVI
CRISTO NOS HA DADO su Palabra, para que los hombres y las mujeres tengan a su alcance un remedio para toda enfermedad espiritual. La Palabra es una prueba del carácter humano. Muestra cuál es la enfermedad y prescribe el remedio. En la Palabra está la prescripción para toda dolencia espiritual. Los simples mandamientos de Dios ejercerán una influencia saludable sobre todo el cuerpo. Si se la toma con fe, y se la practica fielmente, sus remedios son infalibIes.— Carta 42, 1907, p. 3.
Las promesas de la Palabra de Dios se abren ante los más humildes. Dios declara: «Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente» (Sant. 1: 5, NVI). Nunca será enviado con las manos vacías. Y aquel que vive de toda palabra de Dios, mejorará en sus capacidades intelectuales y morales. Tendrá un entendimiento más claro que el manifestado antes de abrir su corazón para dar entrada a la Palabra de vida. Relacionado con la Fuente viva de sabiduría y conocimiento, las capacidades intelectuales crecerán y se expandirán. Mientras las capacidades del intelecto estaban bajo el dominio de Satanás, todo el hombre estaba deformado. Pero cuando el poder de la verdad es puesto en el corazón, influye todo el ser.— Manuscrito 23, 1899, p. 5.
El Señor ha hecho oír su voz por medio de su Santa Palabra. Estas benditas páginas están llenas de instrucción y de vida, y son armoniosas en la exposición de la verdad. Constituyen una perfecta regla de conducta. En ella se dan instrucciones, se exponen principios aplicables a toda circunstancia de la vida, aunque no se especifique ningún caso particular. No se deja nada sin revelar que sea esencial para un completo sistema de fe y una correcta orientación práctica. Todo deber que el Señor requiere de nosotros aparece allí con claridad. […] Nadie se desviará de la senda recta si con humildad y honestidad toma la Biblia como su guía, y hace de ella su consejera.— Mente, carácter y personalidad, t. 2, cap. 87, pp. 423, 424.
Confiemos en esto: si estudiamos la Palabra de Dios con sincero deseo de obtener ayuda, el Señor llenará nuestro espíritu de luz. Nuestra obra será aprobada por Dios, y nuestra influencia tendrá un sabor para vida.— (Australasian) Union Conference Record, 1 de octubre de 1903.
#DevocionalVespertino
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Devocional Vespertino Para 2022.
«NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN»
Por: Elena G. de White
Colaboradores: Jacqueline Lora & Martha González.

