UN ROSTRO BRILLANTE

 

«Los hombres sabios, los que guiaron a muchos por el camino recto, brillarán como la bóveda celeste». Daniel 12:3

Dios le dio muchas instrucciones a Moisés en el monte Sinaí. Durante ese tiempo, Moisés no comió ni bebió agua, pero su fuerza no disminuyó.

Cuando Moisés bajó de la montaña, cargaba las dos tablas con la ley escrita en ellas. Su rostro brillaba, pero no se había dado cuenta. Cuando Aarón y todos los israelitas lo vieron, sintieron miedo y no se querían acercar. Aun así, Moisés les entregó los mandamientos que Dios le había dado. Cuando Moisés terminó de hablar, se tapó el rostro con un velo porque su rostro seguía brillando.

Mediante este resplandor, Dios trató de transmitirle a Israel el carácter santo de su ley. La gloria reflejada en el rostro de Moisés muestra las bendiciones que recibirán todas las personas que obedecen los mandamientos.

Esta historia es un ejemplo para ti de que cuanto más conozcas y hables con Jesús, más serás transformado a su imagen.

Actividad. Con la ayuda de tu papá o mamá, busca un espejo donde puedas ver tu cara completa, di frases para expresar diferentes emociones; sorpresa, alegría, enojo, tristeza. etcétera. Observa tu cara en cada expresión.

Oración. Querido Jesús, ayúdame a reflejar tu amor. Amén

 Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez

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