UN REY MALAGRADECIDO

 

 

«Den gracias al Señor, porque él es bueno, porque su amor es eterno». 1 Crónicas 16: 34

El rey Ezequías estuvo muy enfermo, pero pudo recuperar la salud gracias al maravilloso milagro de Dios. Cuando el rey de Babilonia se enteró de que Ezequías estaba sano, envió mensajeros para felicitarlo. También quería saber del gran Dios de Ezequías.

Cuando los mensajeros llegaron, Ezequías les dio la bienvenida, pero en vez de hablarles sobre la bondad y el amor de Dios, el rey decidió engrandecerse: les mostró todos los tesoros del palacio, el oro, la plata, los perfumes, los aceites finos y el armamento que había en las bodegas.

Ezequías no alabó a Dios. Los mensajeros de Babilonia hubieran podido aprender sobre el Dios de Israel y llevar un informe que habría sido una luz para su pueblo y para su país, pero el rey Ezequías no aprovechó esta oportunidad.

No pierdas las oportunidades que Jesús te da cada día para compartir el mensaje de su amor con los demás.

Actividad. Junto a tus padres, dibuja un árbol grande en una cartulina, y en cada rama pega pequeñas hojas donde escribirás razones por las cuales estás agradecido con Jesús.

Oración. Querido Jesús, gracias por todo, quiero alabarte siempre. Amén.

 Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Adriana Jiménez

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