«¿No creen ustedes que los gentiles se salvan de la misma forma en que nos salvamos nosotros, es decir,
por medio de la gracia del Señor Jesús?». Hechos 15:11, NBV
LA VERDAD DE Dios ha sido la misma en todas las edades, aunque presentada en forma diferente, según las necesidades de su pueblo en los diversos períodos. En la dispensación del Antiguo Testamento, toda obra importante estaba íntimamente relacionada con el santuario. El gran Yo Soy moraba en el lugar santísimo. […] Alí, sobre el propiciatorio, velado por la sombra de las alas de los querubines, moraba la shekinah de su gloria, la muestra perpetua de su presencia; mientras que el pectoral del sumo sacerdote, engarzado con piedras preciosas, desde el recinto sagrado del santuario hacía conocer el solemne mensaje de Jehová al pueblo. ¡Qué maravillosa dispensación, cuando el Santo, el Creador de los cielos y la tierra, manifestó así su gloria, y reveló su voluntad a los hijos de los hombres!
Los sacrificios simbólicos y las ofrendas de esa dispensación representaban a Cristo, que había de convertirse en la perfecta ofrenda para el pecador. Además de esos símbolos místicos y sombras simbólicas que señalaban al Salvador venidero, había un Salvador presente para los israelitas. Él era quien revestido de una columna de nube de día y una columna de fuego por la noche, los guió en sus viajes; y é l fue el que dirigió palabras a Moisés que debían ser repetidas al pueblo. […] El que era igual con el Padre en la creación de los seres humanos, fue el Comandante y el Dador de la ley, y guió a su pueblo de la antigüedad. – The Review and Herald, 2 de marzo de 1886.
Muchos consideran los días de Israel como un tiempo de oscuridad, en el que la gente estaba sin Cristo, sin arrepentimiento y sin fe. Muchos sostienen la doctrina errónea de que la religión de los hijos de Israel consistía en formas y ceremonias en las cuales no tenía parte la fe en Cristo. Pero la gente en esa época se salvaba por Cristo tanto como se salva la gente de hoy por él. […] Los sacrificios y símbolos eran una sombra de Cristo y habían de durar hasta que se cumplieran en la realidad en su venida al mundo. Los hebreos se regocijaban en el Salvador que vendría. Nosotros nos regocijamos en el Salvador que ya vino y que viene de nuevo […] La sangre de Cristo nos cubre, como lo hizo para el antiguo Israel. – The Youth’s Instructor, 18 de julio de 1901.
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Devocional Vespertino Para 2023.
«A FIN DE CONOCERLE»
Por: ELENA G. DE WHITE
Colaboradores: Ruben D. Salazar & Miguel Miguel
