Si confesamos nuestros pecados […] Dios […] nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad. 1 Juan 1: 9
Un hombre que tenía lepra se acercó a Jesús, se arrodilló y le dijo: Señor, si quieres, puedes limpiarme de mi enfermedad.
Jesús puso la mano sobre él, lo sanó y le pidió que no dijera nada a nadie, y que se presentara ante el sacerdote para entregar la ofrenda que Moisés había ordenado.
Los discípulos habían tratado de impedir que su Maestro tocara al enfermo, pues si alguien tocaba a un leproso, podía contraer la enfermedad. Pero cuando Jesús puso su mano sobre él, no se contagió. Su toque ofrecía un poder sanador.
El pecado es como la lepra; es decir, el pecado destruye y nadie puede alejarse de su poder e influencia. Pero la buena noticia es que Jesús puede perdonarte y eliminar el mal de tu vida por completo.
Actividad. Con la ayuda de tu papá o tu mamá, haz una cruz y varios círculos de foami. Piensa en alguna acción que consideres equivocada y anótala en cada círculo. Coloca los círculos en una hoja de papel y, después, coloca la cruz y ve quitando cada círculo uno a uno.
Oración. Querido Jesús, perdóname y ayúdame a cambiar las cosas que hago mal.
Amén.
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Tomado de la: Lectura Devocional para Preescolares 2026
«MI MARAVILLOSO JESÚS»
Por: Suni Areli Barba Anaya
Colaboradores: Luz Caiza y Esther Peláez
