«Al joven se le admira por su fuerza, y al anciano se le respeta por sus canas» (Proverbios 20: 29, PDT).
Cuando Albeiro Vargas tenía seis años, llegó a su casa su abuelo Josefito, que estaba muy enfermo: La mamá de Albeiro atendía al abuelo con amor, mientras el niño observaba. Poco a poco, Albeiro también empezó a participar en el cuidado de su abuelito, y le enseñaba todo lo que aprendía en la escuela. Cuando el abuelo murió, Albeiro decidió conseguirse más personas mayores a quienes ayudar.
A pesar de que era pobre, Albeiro, en su tiempo libre, les llevaba comida a ancianos de su vecindario. También les enseñaba lo que él aprendía en la escuela. Así, se convirtió en un héroe para ellos. Esto llamó la atención de un periodista, que hizo un documental sobre él. Se titula «El pequeño ángel de Colombia».
El documental gustó mucho en Francia, y Albeiro tuvo que viajar allí porque la gente quería conocerlo. Cuando regresó a su país, Colombia, recibió muchísimo dinero de los franceses. Compró una casa para acoger ancianos y hoy ayuda a casi quinientos.
Ayudar a personas de la tercera edad es algo que un niño puede hacer, pues Albeiro lo hacía con seis años. Eso los alegrará muchísimo, y tú también te pondrás muy contento.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2026.
“HEROES Y VILLANOS”
Por: «RAÚL LOZANO»
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
Para Más Meditaciones Visita:
www.meditacionesdiarias.com
