« Te amo, Señor; tú eres mi fuerza». Salmo 18.1.
Imagínate tener suficiente fuerza como para levantar un auto. ¿Crees que eso es posible? Leí la noticia de un hombre, en los Estados Unidos que vio a un automóvil chocando a un niño. Corrió bien rápido y consiguió levantar el auto, para que el niño saliera de debajo sin graves heridas. El fue homenajeado por las personas como héroe por su coraje y fuerza.
La Biblia también relata la vida de un hombre muy fuerte. Su nombre era Sansón. Era grande e incluso lucho contra un león feroz. Pero, con el paso de los años y de las proezas, Sansón descubrió que hay otros tipos de fuerza.
Se necesita fuerza para hacer el bien, para luchas por los objetivos, para ser honesto. Y esa fuerza especial podemos encontrarla cuando tenemos a Jesús en nuestra vida.
Mi oración: Seños ayúdame a ser fuerte para combatir el mal y estar siempre cerca de Jesús.
Tomado de: Lecturas Devocionales para Menores 2025.
“PALABRITAS DEL CORAZÓN”
Por: «SARAH SUZANE BERTOLLI & ROGERIO CHIMELLO »
Colaboradores: Liseth Orduz y Karla González
