Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Filipenses 4:13)
Los alumnos de primer y segundo grado en la escuela donde enseño asistieron recientemente a un servicio fúnebre de uno de sus compañeros de clase que había sido muy popular en el aula. Una mañana, solemne y silenciosamente, marcharon hasta un campo abierto y se reunieron alrededor de la tumba, mientras su maestro leía el obituario. Fue algo como esto:
“Amigos estamos reunidos aquí esta mañana para enterrar el recuerdo de No puedo. No puedo estuvo con nosotros durante mucho tiempo, y él estaba siempre presente, en especial cuando las cosas se ponían difíciles. Él afectó la manera en que hacíamos las cosas, la forma en que vivíamos y la forma en que trabajábamos. No es fácil ver partir a No puedo, pero es hora de que sigamos adelante. No puedo dejas dos hermanos: Puedo y Lo haré; y una hermana: Lo estoy haciendo ahora mismo. Aunque sus hermanos y hermana no son tan conocidos, esperamos que, a medida que pase el tiempo, se vuelvan cada vez más importantes. Hoy ponemos a descansar a No puedo. Por la gracia de Dios, intentemos todos seguir adelante con nuestras vidas sin él. Amén”.
Los alumnos bajaron a No puedo a su tumba con la solemnidad, susurrando sus despedidas. Luego, marcharon hacia el interior de la escuela, justo a tiempo para la clase de Caligrafía, en la que uno de ellos dijo:
-¡Yo puedo hacerlo!
¿Y AHORA?
¿Qué cosas no puedes hacer? Escribe tus “No puedo” y dales un entierro digno.
Luego, anota algunas metas y los pasos que darás para lograrlas. ¡Pídele ayuda a Jesús!
SPLASH
He aquí algunos epitafios humorísticos que aparecen en tumbas reales:
*Miró hacia arriba en el hueco del ascensor para ver si él venía bajando del vehículo. Así era.
*¿Lo ves? ¡Te dije que estaba enfermo!
#MatinalDeAdolescentes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias
Tomado de: Matinal para Adolescentes 2016
“Intensamente, Ejercita tu Cerebro”
Compilado por Penny Estes Wheeler.
