lunes , 26 octubre 2026
Inicio Matinal Para Jóvenes 2018 Un camino en el desierto
Matinal Para Jóvenes 2018

Un camino en el desierto

«Si tienes que pasar por el agua, yo estaré contigo, si tienes que cruzar ríos, no te ahogarás; si tienes que pasar por el fuego, no te quemarás, las llamas no arderán en ti». Isaías 43: 2

LA HERMANA, MI MEJOR AMIGA y yo hicimos un viaje a Laughlin, Nevada, con grandes esperanzas de obtener un trabajo para poder pagar la matrícula universitaria en 2009. Nos dijeron con toda seguridad que este viaje sería un éxito ya que podríamos conseguir propinas de las habitaciones que limpiásemos y conseguir más de un puesto de trabajo. Nadie mencionó el calor, ya que pensaban que al venir de Jamaica podríamos resistir cualquier clima, siempre y cuando fuese cálido o muy caluroso.

Hubo momentos en los que la propia piscina se convirtió en nuestro enemigo. La unidad de aire acondicionado dejó de funcionar, el agua congelada y el hielo en la cama resultaron inútiles ya que se derretían y calentaban en cuestión de momentos. Nuestras mismas lágrimas se secaban antes de caer al suelo. iFue realmente duro!

Decidimos mejorar en varios sentidos, y fuimos a buscar un segundo trabajo en otros hoteles, o en tiendas de comida y helados. Algunos de los amigos que vinieron con nosotras nos animaron a hacerlo, y nos dijeron que el sábado era uno de los mejores días para ganar dinero extra. Sabiendo que éramos adventistas del séptimo día, nos dijeron, «Dios lo comprenderá». Nosotras les contestamos: «Está bien, gracias», y continuamos buscando.

Nunca conseguimos otro trabajo, pero a diferencia del año anterior, asistimos a la iglesia cada sábado. Había una señora mayor que nos recogía y nos llevaba cada semana. Cuando fuimos a la iglesia nos recibieron con mucho cariño y conocimos nuevos amigos que nos invitaron a sus casas y nos dieron de comer. Nuestro caminar con Dios se hizo más firme. Abandonamos Laughlin, Nevada, con menos dinero del que habíamos planificado, pero con más fe en Dios y en su capacidad de proveer. iY lo hizo!

Después de mucha oración y de recordarle a Dios mi fidelidad a él; al regresar, recibí una beca que cubría toda la matrícula del primer semestre. Además, justo antes de la inscripción del segundo semestre, recibí otra beca para pagar el resto de las cuotas. Dios honra a aquellos que le honran.

Hoy puedes decidir honrar a Dios y verás cómo él te honrará a ti.

#MatinaldeJóvenes
#RadioJovenAdventista
#MeditacionesDiarias

Tomado de: Lecturas Devocionales para Jóvenes 2018
“365 vivencias de jóvenes como tú”

Matinales relacionados

PRUEBA

Yo sé que mi redentor vive, y que al final triunfará sobre...

Cada final es un nuevo comienzo

«Yo sé muy bien que todavía no he alcanzado la meta; pero...

A pesar de las dificultades 

«Al que soporta las dificultades, Dios lo bendice y, cuando las supera,...

Una fe de caída libre     

«Confía de todo corazón en el Señor y no en tu propia...