«Gracias a José, Dios bendijo a Potifar en todo». Génesis 39: 5, TLA
¿Sabes que las bendiciones también pueden ser pegajosas? Pero, ¿cómo una bendición puede ser tan pegajosa como la salamandra? Te lo diré usando la historia de José. Cuando José trabajaba en la casa de Potifar, Dios lo bendijo mucho. Y por medio de José, Dios también bendijo a Potifar. Es decir, las bendiciones de José se le pegaron a Potifar. Como cuando hablamos de la risa, recuerdas, es contagiosa, es decir que se te pega a ti la risa de otro. Potifar no hizo nada, fue gracias a la bendición que recibió José, que Potifar recibió bendiciones.
Es muy bueno saber que Dios no solo te bendice a ti, sino que también bendice a otros por ti. Así que toma tus bendiciones y pégalas por todas partes. Comparte tu alegría, tu amor y por qué no, tu risa.
Palabra que aprendimos hoy: Pegajoso
Oración: Señor, gracias por tus bendiciones, ayúdame a compartirlas con los demás.
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Tomado de: Lecturas Devocionales para niños
«UN PASEO POR EL ZOO» Animales que nos enseñan del amor de Dios
Por: KATHY HERNÀNDEZ DE POLANCO
Colaboradores: Leidi Velázquez & Abuelito Wilber V & Melany Valero