Fuertes
Juan 3:16 “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”.
Fieles
Hay tres lecciones que podemos aprender del texto de hoy:
- El verdadero amor viene de Dios.
Es muy fácil decir que amamos. Todos los años decenas de miles de matrimonios se dicen que se aman y se casan. ¿Y cuánto dura este amor? Para tres de cada cinco matrimonios, no mucho. El amor de Dios es diferente. El amor es parte de su esencia, de sus atributos. Si Dios dejara de amarte, dejaría de ser Dios, porque Dios es amor.
- El verdadero amor es incondicional.
Dios no te ama más cuando te portas bien, ni te ama menos cuando te portas mal. Dios es amor.A nosotros se nos hace difícil entender un amor así. Nosotros amamos con condiciones. Si las circunstancias cambian, usualmente cambia el nivel de amor que expresamos a otros. ¡Gracias a Dios que él no es como nosotros! Ama a tus hijos incondicionalmente. Permíteles que sean lo que Dios quiere que ellos sean, no lo que tú creas que ellos deben ser. Recuerda que tu deber es guiarlos, no forzarlos.
- El verdadero amor no se limita a unos pocos.
El amor de Dios no tiene límites, no se acaba, hay suficiente para todos. Una triste realidad es que a pesar de que Dios ama a todo el mundo no todo el mundo lo sabe o lo entiende. En un mundo desprovisto de amor, es nuestro privilegio comunicarles a otras personas acerca de la anchura, la altura, la profundidad y la magnitud del amor de Dios. ¿Saben tus hijos estos conceptos? ¿Saben más del amor de Dios o de las reglas de Dios?
Felices
Hay cinco maneras en las cuales expresamos amor. Éstas son: regalos, palabras de afirmación, tiempo compartido, afecto físico y actos de servicio. Escoge una de ellas y demuestra el amor de Dios a tu pareja y a tus hijos en este día.
Nuestra oración: Pedimos que Dios nos ayude a expresar su amor de una manera real e incondicional a nuestros hijos.
Lecturas Devocionales Familiares 2025
« LECCIONES PÁRA LA FAMILIA»
Por: ROGER HERNANDEZ
Colaboradores: Familia Mariscal y Karla González
