Fuertes
1 Pedro 1:7 “El oro, aunque perecedero, se acrisola al fuego. Así también la fe de ustedes, que vale mucho más que el oro, al ser acrisolada por las pruebas demostrará que es digna de aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo se revele”.
Fieles
Hay tres lecciones que podemos aprender del texto de hoy.
- Dios usa las pruebas para purificarnos.
Yo quisiera decirte que el sistema que Dios usa para purificarnos es diferente a lo que dice este versículo. Hemos sido programados por la sociedad para evitar a toda costa cualquier cosa que produzca dolor o inconformidad. Cometemos un error en nuestra vida espiritual al tratar de evitar o eliminar la misma situación, que está destinada por Dios para producir en nosotros transformación del carácter.
- El proceso de purificación es a veces doloroso.
Sin la cruz no existe la gloria. Sin las contracciones no existe el nacimiento. Sin el ejercicio no existe la buena condición física. Sin la prueba no existe la pureza. Son como las dos caras de la misma moneda. Busca una y viene la otra. Recuerda que a todo lo que Dios bendice el diablo lo ataca.
- La preocupación no ayuda en el proceso de purificación.
De cada diez problemas que tú crees que vas a tener, cinco de ellos nunca llegan, dos no serán tan difíciles como creías. Otros dos, los podrías solucionar si te esforzaras de verdad, y uno de ellos, por más que te esfuerces, no podrás solucionarlo. Así que, ¿para qué te preocupas?
Felices
¿Cuál es la prueba más grande que enfrenta tu familia en este momento? Piensa en cómo Dios ha usado las pruebas anteriores para traer bendición y cómo te ha sacado de los problemas a lo largo de tu vida.
Nuestra oración: Pedimos a Dios que nos ayude a tener una actitud positiva, aun en medio de las dificultades por las que nuestra familia está pasando.
Lecturas Devocionales Familiares 2025
« LECCIONES PÁRA LA FAMILIA»
Por: ROGER HERNANDEZ
Colaboradores: Familia Mariscal y Karla González
